
Caminar ayer por los alrededores del Estadio Nacional, después de las 5 p. m., era una experiencia de hormiguero humano.
Gente que caminaba por todas direcciones, con la misma intención colectiva: ingresar al recinto deportivo para ser testigos del concierto despedida de Malpaís.
El paso de los mortales era veloz, pero interrumpido, cada 10 metros, por los infaltables revendedores, quienes prometían comprar las entradas que sobraran, para luego decir: “vendo entradas... ya todo está agotado”.
Padres con sus niños, ancianos, quinceañeros y la mayoría, jóvenes que no querían perderse un detalle de las últimas partituras de la agrupación nacional. La fiesta era para vivirla en familia.
La tarde ya daba paso a la noche y muchos aprovechaban el largo camino para comer al mismo tiempo, porque apremiaba.
A las 6 p. m., el apremio dejó atrás al tiempo y se centró en la lluvia, pues un “pelo de gato” amenazaba la velada, aunque no pasó a más.
Eso no ocurrió con el viento, factor que provocó una noche helada, por lo que muchos fiebres de Malpaís acudieron a las bufandas y a los abrigos.
Cuando se lograba superar la fase de revisión de seguridad, algunos aprovechaban para comprar algún recuerdo de la banda. Para eso, se dirigían a las tiendas, tipo toldos, que se montaron en la plazoleta del estadio.
La venta estuvo bastante buena. Solo en el puesto ubicado al oeste, se habían despachado más de 70 camisetas alusivas al grupo e igual número de discos compactos originales.
Uno de los que se llevó un suvenir fue el italiano Giorgio Artusio, quien contó a Viva que se enamoró de la música de Fidel Gamboa y sus compañeros desde que él llegó a Costa Rica, hace 12 años.
“Tengo casi toda la colección, solo me faltaba este disco. Fue un día, en Jazz Café, cuando vi a Malpaís por primera vez y, desde entonces, me convertí en un fan”.
El reloj marcaba las 6:30 p. m. y las filas en las ventanillas donde se vendían las entradas para el concierto eran más que interminables, tal como también lo será el legado de Malpaís... sino que lo digan quienes estuvieron anoche en el Estadio Nacional.