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La banda costarricense Adaptados presentará mañana su segundo álbum, Tragafuego

La música es su válvula de escape

Actualizado el 17 de enero de 2013 a las 12:00 am

Con más de diez años de formación, esta banda es catalogada como uno de los pilares del punk costarricense. Su segundo disco ve a la agrupación aventurarse en un viaje por lo desconocido, musical y líricamente. Este es el Adaptados de hoy

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Es una mañana de domingo. Los cinco músicos que conforman Adaptados están vestidos de negro, atrapados en el placer que conlleva el lanzar una nueva obra musical.

Todos confiesan, directa o indirectamente, una felicidad irreparable: tan solo dos días atrás habían colocado en Internet Tragafuego , su segundo álbum , y ya unos cuantos miles lo habían descargado.

Con cierta ingenuidad, y con una humildad inconfundible, están impactados y emocionados por la respuesta que genera su música entre seguidores y escuchas casuales, a pesar de que los años probablemente les han deparado comentarios y elogios que los catalogan como una banda notable dentro del punk rock costarricense.

Ya se sabe que defraudar no forma parte de sus agendas. Es más, parece que solo para ellos es un secreto que el que saquen nueva música sea, naturalmente, una gran cosa; un motivo de celebración.

“Ha sido una locura, lo ha bajado un montón de gente”, dice Gustavo Cordero, bajista de la banda, acerca de la brillante movida de poner para descarga gratuita un nuevo disco una semana antes de presentarlo en vivo, asegurándose que los asistentes lleguen con todas las canciones bien aprendidas.

“Nosotros nunca hemos intentado lucrar con la música. Es pura pasión de uno y que la gente disfrute lo que uno hace”, sostiene, mientras salta a la cabeza la duda de cuán sostenible sea lograr algo así.

Para disipar la duda está José Coto, el cantante de la banda (y una figura legendaria del rock nacional): “El grupo tiene proyectos y los proyectos necesitan recursos financieros, pero preferimos que eso salga de los conciertos. Entre más gente tenga la música y más gente vaya a los conciertos, mejor. La idea de la música es que llegue a la mayor cantidad de gente posible”.

No es la primera vez que Adaptados se ajusta a los nuevos tiempos de esta forma; su debut, Pavoneando fiero (2008), también llegó a Internet para que el que quisiera lo bajara legal y gratuitamente.

“Es una realidad innegable que con Internet toda la industria cambió”, dice Coto. “Nosotros pensamos que es más chiva que la música le llegue a la gente que andar pensando en lucrar con los discos”.

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Ellos lo callan, pero es también el producto final el que ayuda a que la movida sea efectiva: la música es buena, la producción es agradable y la grabación es nítida y enérgica; y, por ende, la afluencia es grande.

Quizá un poco extenuados por las muletillas del punk tradicional, los cinco se saben aptos para componer algo más auténtico, y para escribir letras que vayan más allá de la añeja diatriba antisistema.

Los Adaptados develan su nueva ventura invadidos por una serenidad constante. Este es el resultado de un año de grabación y producción bajo el mando de Marcos Monnerat, y es hora de disfrutarlo.

Con su segundo disco se evidencia a una banda que no para de renacer. “Yo creo que es el tiempo que pasa, y la edad que viene”, dijo el cantante Jose Coto, sobre las razones de este nuevo rumbo.

Se explica: “Cuando empezás un grupo punk , recurrís innecesariamente a los recursos que te da el punk : la gritadera, la rapidez y la distorsión a full . Después, conforme el grupo sigue tocando, de manera muy natural nos empezamos a animar a no a acudir a los mismos recursos, sino a decir ‘bueno, probemos una canción que sea más suave’, que, en este género, requiere de un poco de madurez”.

Y es esa “madurez” la que lleva a una banda de punk a no solo hablar de asuntos que antes le podían parecer impensables, sino también a incluir en su música elementos inéditos, como el banjo, la armónica y hasta el piano, que destacan en momentos clave a lo largo del disco.

La armónica llegó por fiebre del guitarrista Benjamín Gerry, que recibió una maqueta de la canción Derrotista y empezó a trabajar un arreglo con el instrumento.

Gustavo, por su parte, se declara fanático del grupo costarricense Foffo Goddy, y por eso invitó a Arturo Pardo a interpretar el banjo en A fuerza de voluntad , una canción con fuerte influencia del country .

Justamente, el coro de la canción canta: “Y si me vuelvo a caer, vos me volvés a ayudar”, una frase que destacó el baterista Diego Rojas, mencionando que dentro de la banda “siempre ha habido altibajos. Somos seres humanos y nos cansamos de cosas y problemas que han pasado, pero cuando alguien está a punto de caer siempre hay uno que está más fuerte que el otro en el momento, y le ayuda. Entre todos nos volvemos a levantar.”

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“Tal vez hay algún problema, pero luego del concierto todo se arregla”, responde Luis Calvo, la ficha más reciente de la banda, quien tomó la guitarra durante el año en que Benjamín se fue del país y que se quedó para no irse luego de que se acoplara a la perfección.

Benjamín está de acuerdo: “Siempre hay un momento en el concierto en el que uno dice ‘mae sí, esta es la vara’”, queriendo decir que la banda realmente le ayuda y significa mucho para él.

“A mí el estudio y más recientemente el trabajo me han puesto a pensar”, revela Coto, “pero la verdad es que uno hace esto con tanta pasión y es tan fuerte, que uno termina acomodando su vida a ello”.

Sobran las palabras ante la conclusión lógica: esta válvula de escape llamada Adaptados es, en serio, la pasión de estos cinco tipos, y es la renovación la que les permite tocar concierto tras concierto.

El hablar de asuntos más personales es algo que identifica las letras de Jose Coto esta vez, quien se encargó de la mayoría de ellas, salvo un tema de Diego Rojas y un cover de Pastel , de Leusemia.

“Esto viene de animarse a no usar el recurso de la protesta o de la quejadera, sino a cantar algo personal, y tampoco necesariamente cantar algo bonito”, dice Coto.

“A todos nos pasa que hay momentos de la vida en que uno no siente bien o está de mal humor y de pronto se refleja en algunas canciones”, continúa. “Son muy personales algunas, y otras son observaciones objetivas de alguna cosa que pasa en el mundo, que eso es más tradicional de Adaptados. Es como no protestar contra algo, sino más bien ilustrarlo, y ya”.

Adaptados presentará Tragafuego formalmente en un concierto mañana en Latino Rock Café. El disco se venderá en formato físico y seguirá disponible para descarga gratuita.

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Alessandro Solís Lerici

alessandro.solis@nacion.com

Periodista de Entretenimiento y cultura

Periodista de la Revista Dominical de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Escribe sobre temas sociales, internacionales, generaciones jóvenes, crónicas, problemáticas culturales.

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