Música

Orquesta Sinfónica Nacional brindó un regalo musical a Guanacaste

Cuatro conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional en Guanacaste brindaron un encuentro con la música clásica en comunidades que la recibieron con asombro y fascinación

Éxito.   Los vecinos de Cartagena pudieron vivir muy de cerca la acción de los músicos, pues la iglesia estaba repleta y apenas quedaba espacio para sentarse a escucharla.  Gabriela Téllez.
Éxito. Los vecinos de Cartagena pudieron vivir muy de cerca la acción de los músicos, pues la iglesia estaba repleta y apenas quedaba espacio para sentarse a escucharla. Gabriela Téllez.

Al llegar a Cartagena, uno de los nueve distritos de Santa Cruz de Guanacaste, las primeras notas musicales que se escuchan son las de Demasiado niña , de Eddy Herrera. Emanan de la cantina del pueblo, una edificación de madera añejada por el sol y el polvo, reluciente con maquinitas de juego y botellas medio llenas del aparador. En un rato, ese jueves 27, la Orquesta Sinfónica Nacional tocaría por primera vez en su historia a unos metros, en la iglesia de la comunidad.

A las 4:30 p. m., Brandon Villarreal ya estaba sentado en una banca del parque, cerca de los mejengueros y de los perros adormecidos en el zacate. Con los audífonos puestos, esperaba hora y media para el inicio del concierto, el tercero en la gira guanacasteca de la Sinfónica. Villarreal, de 20 años, viajó una hora, desde Tamarindo, para escuchar a la agrupación; también era su primera vez.

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