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Cantante de 30 años ganó más de $100 millones en el último año

Katy Perry: La más brillante y universal de las divas contemporáneas

Actualizado el 16 de octubre de 2015 a las 12:00 am

La estrella que se presentará en Costa Rica este domingo ha tenido una carrera ascendente, que estuvo a punto de no suceder jamás. Con tres discos del pop más chicloso, la estadounidense se ha consolidado como la mayor exportadora musical de su país.

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Katy Perry: La más brillante y universal de las divas contemporáneas

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Katy Perry en Puerto Rico. / Fotografía: Andre Kang/El Nuevo Día/Puerto Rico

Junio del 2009. La revista Cosmopolitan le dedica varias páginas a una artista que no más tenía un año de haber sorprendido la cultura pop. “Este es un momento muy importante en mi vida. No puedo solo ser la chica de I Kissed a Girl. Necesito dejar un legado”, declaraba la cantante.

En circunstancias similares a las suyas en ese entonces, no todas las luminarias fortuitas de Occidente tenían una visión tan lúcida de la dualidad a la que se enfrentaba el porvenir: Katy Perry era un astro recién nacido que sabía que el estrellato atropellado se la podía comer y que, al manejar ese conocimiento, fue capaz de esquivar la amenaza letal.

No a pocos les hubiese encantado que la bala la impactara y que su carrera acabara poco después de aquel éxito de pop chicloso, en el cual la otrora cantante cristiana revelaba no solo que había besado a una chica, sino que también le había gustado.

Más de seis años después, los que querían ver a Perry caer, se mordieron la lengua de tanto esperar. Seis años después, como la revista Elle apuntó en marzo, Katy Perry tiene más seguidores en Twitter que Barack Obama. Tiene tantos fans (76,5 millones) que ese número es superior al de la población de países como Turquía, Francia, Tailandia, Reino Unido e Italia. Su video más visto en YouTube (el de Dark Horse) tiene casi la misma cantidad de reproducciones que el número de humanos que habitan en China (1.355 millones).

Palidecer no era siquiera una opción seis años atrás y claramente no lo es ahora. Forbes la denominó como la principal exportadora estadounidense de pop, ha roto tres récords Guinness (el último por sus hazañas en Twitter) y ha vendido más de 11 millones de discos alrededor del mundo.

Este domingo 18 de octubre, después de 150 presentaciones en países de cuatro continentes, durante el último año y medio, la estadounidense concluirá con su tercera gira, The Prismatic World Tour, en Costa Rica. ¿Cómo fue el camino que la trajo hasta acá?

Subida. Hija del medio de una pareja de pastores cristianos renacidos, Katheryn Hudson Perry (su nombre de cuna) empezó a cantar a los 9 años y a tocar guitarra a los 13. Antes de cumplir 18 sacó su álbum debut, Katy Hudson (2001), con diez canciones de corte religioso que no tuvieron mayor impacto.

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La extravagancia  en el vestuario es parte de las características del  tour  con el que Katy Perry se presentará por primera vez en el país.  EFE
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La extravagancia en el vestuario es parte de las características del tour con el que Katy Perry se presentará por primera vez en el país. EFE

Nunca tuvo intenciones de vivir de otra cosa que no fuera del mundo del espectáculo y se puso como meta lograrlo antes de los 25 años, así que todavía tenía tiempo de sobra. Conoció a ejecutivos de la industria y empezó a escribir piezas cuando se mudó a Los Ángeles, dejando su hogar en Santa Bárbara, California.

En el 2005 colaboró con la banda de rock cristiano P.O.D. en el sencillo Goodbye for Now y apareció en el video de la canción. A la vez, interpretó el tema junto al grupo en el Tonight Show with Jay Leno, de la cadena NBC. Fue la primera vez que se acercó al estrellado que hoy la caracteriza.

En el 2007, cerca de su límite de los 25 años (nació en octubre de 1984), había sobrevivido cuanta experiencia negativa pueda atravesar una estrella en potencia: se había quedado pobre, había dado conciertos en el extranjero sin dejar huella, se presentaba en pequeños bares a pesar de que todo apuntaba a grandes cosas y hasta le arrebataron su automóvil.

Ese año, ya con la decisión de cambiarse el nombre artístico a Katy Perry (el apellido de su madre) para evitar confusiones con la actriz Kate Hudson, firmó un contrato exclusivamente musical con Capitol Records, dejándose ella los derechos de ganancias de presentaciones y mercadería.

Era una movida brillante pero arriesgada: dejó ir una gran suma de dinero para tener un contrato que le permitiera manejar su carrera a su manera. Es una mujer de negocios y su inversión tenía todo el sentido del mundo en ese momento de la historia.

Hoy, gana $135 millones en un año gracias a que mantiene control de sus espectáculos. Se dice que es la artista estadounidense que más genera en mercadería y, de no ser por Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, sería la celebridad más opulenta de este año.

“Algo que he logrado hacer es saber el poder que tiene buscar tratos equitativos. Nunca hago cosas a menos de que sea parte de ellas”, manifestó Perry a Forbes.

Katy Perry en Puerto Rico. / Fotografía: Andre Kang/El Nuevo Día/Puerto Rico
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Katy Perry en Puerto Rico. / Fotografía: Andre Kang/El Nuevo Día/Puerto Rico

Lanzador. En abril del 2008, salió I Kissed a Girl, su primer sencillo bajo el alias de Katy Perry y como cantante laica de pop. Era el primer adelanto de su segundo disco, One of the Boys, el cual se editó dos meses después.

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A pesar de las críticas por el contenido lírico de la canción, I Kissed a Girl estuvo siete semanas en el puesto número uno de Billboard y se convirtió en uno de los sencillos más vendidos de la historia, con más de 4,6 millones de descargas en Estados Unidos.

Hot N Cold, Thinking of You y Waking Up in Vegas, los otros sencillos del disco, también alcanzaron gran éxito. Todas las canciones del álbum fueron escritas por ella, con colaboración de magnates del pop como Max Martin y Desmond Child.

La alzada estaba comenzando apenas. Después del 2008, Perry participó en los Grammy y fue invitada al jurado de American Idol y The X Factor. Los patrocinios de marcas llovían por todo lado.

Mientras las piezas del disco seguían sonando en todo lado, ella tocaba en todo el mundo y cocinaba un nuevo material que la consolidaría lejos de la fama de los 15 minutos.

California Gurls, una canción junto a Snoop Doog, llegó a mediados del 2010 y alcanzó el primer puesto de popularidad. Se venía su segundo disco, Teenage Dream, el cual salió y entró directo al primer puesto de ventas en Estados Unidos. Los siguientes dos sencillos siguieron la tradición de alcanzar el tope.

Su sonido había cambiado de un pop volcado a las guitarras del rock al inmenso que hoy está en boga. Más electrónico y rítmico, el disco alcanzó para romper todos los hitos de One of the Boys.

Si dos discos aplanadores no eran suficientes, Perry no dejó de trabajar (como lo ha hecho desde que era una adolescente) y empezó a componer las canciones de Prism (2013), su más reciente trabajo, con el cual nadie puede negar su poderío dentro del pop.

Nuevamente, Prism barrió todos sus logros del pasado y colocó nuevas barras que superar en el futuro. La producción alcanzó los primeros puestos, así como sus temas Roar y Dark Horse.

Hubo un tiempo en el que parecía que todas las personas del mundo tarareaban alguno de esos temas.

Cuando se es parte de la realeza de algo, en este caso del pop, es menester encontrar un lugar y un momento para coronarse públicamente: para decirle al resto que alguien nuevo ocupa el trono y que no lo va a dejar ir tan fácil.

Ese lugar y momento llegó a comienzos del 2015, cuando Perry fue la estrella encargada de hacer el show de medio tiempo del Super Bowl, presentación de 12 minutos que la catapultó a la estratosfera, como dijo su representante a la revista Forbes.

Katy Perry llevó su espectáculo a Puerto Rico el pasado 12 de octubre. El público salió fascinado con la extravagante y divertida puesta en escena. / Fotografía: Andre Kang/El Nuevo Día/Puerto Rico
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Katy Perry llevó su espectáculo a Puerto Rico el pasado 12 de octubre. El público salió fascinado con la extravagante y divertida puesta en escena. / Fotografía: Andre Kang/El Nuevo Día/Puerto Rico

Más gente vio su espectáculo de medio tiempo que el partido mismo. Su participación en el Super Bowl ha sido la más vista y la mejor criticada de la historia.

No hubo polémicas, no hubo grandes cosas que promocionar (como discos o giras), no hubo nada de lo normal en el evento: solo estaban sus canciones y su colorido espectáculo, el cual siempre tiene la intención de generar sonrisas entre los espectadores.

Katy tiene al futuro entre manos. En camino tiene un juego para celulares que podría hacernos olvidar el de Kim Kardashian.

Una semana después de su concierto en Costa Rica cumplirá 31 años. Hace seis llegó al límite que se impuso para cumplir su meta, y hoy se ven pocas estrellas más brillantes en el cielo.

Ha dicho que quiere que su próximo disco se salga de su paradigma musical y explore otros sonidos, y si bien ha actuado en diversas producciones y puede hacer todo lo que quiera, no parece que Perry esté lista para olvidar a la música ni la música a ella.

Katy Perry cantará en el Anfiteatro Coca-Cola, del Parque Viva, en Alajuela, este domingo 18 de octubre, a las 8 p. m. Hasta ayer a las 7 p. m., solo quedan disponibles entradas de ¢30.000 (gramilla) y ¢80.000 (terraza preferencial). Los boletos se pueden adquirir en el sitio web Boletería.cr.

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