Música

Festival Envision: sagrado paraíso de la autoexpresión

La quinta edición de la actividad transcurrió sin contratiempos durante el fin de semana, con unas 6.000 personas aprovechando su existencia en el rancho La Merced.

Acroyoga en la playa es una de las tantas imágenes memorables que se ven en el Festival Envision a cualquier hora del día. La práctica consiste en la mezcla de yoga y acrobacias. / Fotografía: Jose Díaz.
Acroyoga en la playa es una de las tantas imágenes memorables que se ven en el Festival Envision a cualquier hora del día. La práctica consiste en la mezcla de yoga y acrobacias. / Fotografía: Jose Díaz. JoseDiaz
Acroyoga en la playa es una de las tantas imágenes memorables que se ven en el Festival Envision a cualquier hora del día. La práctica consiste en la mezcla de yoga y acrobacias. / Fotografía: Jose Díaz. (JoseDiaz)

Muchos de los que nunca han asistido al Festival Envision tienen la percepción de que se trata de una esfera en la que no existen los límites, donde las personas deambulan a la libre, drogadas y sin ropa, a la espera de la próxima orgía. A varios vecinos de la zona de playa Uvita, en Puntarenas, les ha costado acostumbrarse a la idea de que, durante un fin de semana al año, la comunidad va a recibir a miles de personas cuyas apariencias y actitudes se extraen de toda norma.

Es una esfera, pero una esfera en donde suceden cosas más allá de la desnudez y la total desinhibición. En su quinto festejo, celebrado el pasado fin de semana en Uvita, el Envision más bien se acercó más en concreto al manifiesto ideológico que promueve bajo la sombrilla de “festival de transformación”.

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