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Billy the Kid: ¡es para toda la vida!

Actualizado el 27 de julio de 2013 a las 12:00 am

Se podría aducir que, en Costa Rica, un grupo de música rápida y dura , que no canta, sino que grita una postura antidrogas, y que mezcla su música con hip hop y reggae , lo tiene todo en contra para prosperar, pero siempre hay una excepción

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Cuesta encontrar en el historial de la música contemporánea hecha en Costa Rica, una banda que haya llegado a tantos países, en tantas ocasiones y en tan poco tiempo como Billy the Kid.

Mediante cientos de enérgicos y pintorescos conciertos en América y Europa, la agrupación se ha echado a una gran variedad de públicos al bolsillo, incluso al de la escena hardcore local, la cual no le tenía mucha fe al proyecto en sus inicios.

Público de Billy the Kid en Chile. Fotografías: Cortesía de Ignacio Galvez y Jaime Vera
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Público de Billy the Kid en Chile. Fotografías: Cortesía de Ignacio Galvez y Jaime Vera
Con más de 38.000 seguidores en Facebook y un canal de YouTube, que descuenta más de 825.000 vistas a sus videos, la banda se ha colocado en la lista del arte local de exportación.

Tras haber lanzado dos discos, un EP de covers , un puñado de videos y estar de gira varios meses al año, Billy the Kid se prepara para producir su nuevo material: un disco llamado León XIII , que verá la luz en el 2014.

En ese material, la banda mezclará su sonido hardcore con dancehall y hip hop , como ha estilado en todos sus lanzamientos. Esta vez, la unión musical la harán de la mano de Huba, miembro de Huba&Silica y anteriormente de Ragga by Roots.

“Queremos mezclar el peso de Esta ciudad arderá (primer disco, 2008) con la energía del Jonestown (2010)”, comentó Eddy Gamboa, cantante del grupo.

Previo al tercer disco, a finales de setiembre, Billy the Kid viajará a Europa, en donde ofrecerá 45 conciertos en dos meses y medio, tras haber visitado Suramérica y México en el primer semestre del 2013.

En su reciente gira suramericana, la banda tocó en el Instituto Nacional de Santiago, la única institución en Chile que todavía está en paro como parte de las protestas por mejoras en la educación que arrancaron en el 2011.

Ahí, Billy the Kid tocó frente a 1.200 almas, siendo la primera banda foránea en presentarse en ese lugar, generando un ambiente de urgencia, energía y desahogo, como suele suceder en sus conciertos.

Inicios. Billy the Kid se formó en el 2008, con integrantes de bandas como Ablaze the Embers, Tiempos de Gloria y Código Penal. Actualmente, sus dos fuerzas creativas son Gamboa y Pablo Sánchez, el guitarrista y compositor.

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Todo empezó por la necesidad del cantante de expresar su molestia con la escena de hardcore en ese momento, porque algunos grupos locales la dividían vendiéndose como artistas de hardcore positivo.

“No hay hardcore negativo ni positivo, hay hardcore ”, dice Gamboa, quien recuerda que, desde sus cimientos, el norte del grupo fue pasarla bien; festejar y divertirse, cantando desde el corazón.

Por azares de la vida, la banda tuvo la oportunidad de grabar su disco debut en sus primeros meses de existencia, el cual tuvo gran acogida, pues su recurso humano se encargó de generar spam en todo Internet respecto a la obra.

Con miles de contactos en la red social MySpace, el grupo comenzó a llamar la atención en diversas partes del mundo, y la primera invitación a un concierto fuera del país no tardó mucho en llegar.

Gamboa recuerda que, en sus primeros años, Billy the Kid no tocaba mucho en Costa Rica.

Coincidencia o no, fue hasta que se empezó a difundir que la banda estaba alcanzando logros pocas veces vistos en la movida que vieron un mayor interés en el país.

“Hace como tres años, la escena se rejuveneció. La escena de ahora no es la misma que cuando empezamos. La gente aquí es superfiel, pero en el 2008 eran los mismos 30 amigos que iban a los ensayos”, alega.

Credo. Billy the Kid es parte de la escena straight edge , que tiene 30 años de existir a nivel mundial y tiene tres reglas básicas: no consumir drogas, alcohol ni tabaco.

Gamboa es straight edge desde los 16 años, luego de experimentar con el alcohol y la marihuana a temprana edad. Ahora, en la canción Jonestown deja muy en claro su ideología: “ straight edge … ¡es para toda mi vida!”.

“Hay muchos straight edge en el mundo, y existe una hermandad y un protocolo invisible, que si usted es straight edge se queda en mi choza y no hay bronca, y eso pasa en todo el mundo”, dice Gamboa.

“A mí me gusta ser esa persona que no le interesa nada de las drogas mientras todos se drogan. No las considero un medio para estar feliz o para llegar a mi creatividad.

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La alineación de Billy the Kid en su reciente gira suramericana, está conformada por (de izquierda a derecha) Pablo Sánchez, Joel Obando, Eddy Gamboa, Santiago Robert y Alejandro González. Fotografía: Archivo/Luis Navarro
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La alineación de Billy the Kid en su reciente gira suramericana, está conformada por (de izquierda a derecha) Pablo Sánchez, Joel Obando, Eddy Gamboa, Santiago Robert y Alejandro González. Fotografía: Archivo/Luis Navarro
“¿Cuánta gente se muere, cuántas mamás se quedan sin hijos nada más porque un chamaco cree que es cool drogarse?”, explica.

Esa es la personalidad de Billy the Kid: fuerte y poco tolerante, pero eso no significa que sus integrantes tengan líos con bandas allegadas a las drogas o con gente en sus conciertos que no necesariamente sigue su ideología.

Gamboa alega que las letras de la agrupación no se limitan al straight edge : “Hablamos del control mental, de las conspiraciones; de cómo hay gente moviendo las cuerdas detrás del telón en todo lo que hacemos. Hablamos de no dejar los sueños morir, de ser el héroe de su propia vida, sin esperar que nadie venga a salvarlo. El hacer las cosas por usted mismo, sin importar la adversidad que se tenga”.

Dos mundos. Aparte del straight edge , uno de los detalles que capturan la atención sobre Billy the Kid es su mezcla de hardcore con géneros urbanos, como hip hop , reggae y dancehall , algo que pocos grupos del género se animan a hacer, pues los públicos de ambos mundos están distanciados.

“Uno se sube a un taxi o en un bus y el mae va escuchando reggae . Es algo que es parte de nosotros; esa cultura, toda esa influencia, es algo que está en mí y en Pablo, que somos los que nos gusta mezclar esas cosas”, comenta Gamboa.

No es ciencia china, es hacer lo que les gusta, y “si alguien no entiende, que se relaje, porque es música”, dice el cantante. “A mí me gusta mucho Alborosie, que habla de sembrar marihuana, algo que se debería hacer más, así no hay familias llorando al hermano que se puso a traficar”, agrega.

Esta convergencia de géneros que para muchos podrían parecer antagónicos es algo que Billy the Kid hace no solo en sus discos, sino también en sus conciertos. “Poner reggae al inicio del concierto es una terapia, porque siempre estoy supernervioso”, revela Gamboa.

Cultura. Recordando su reciente gira suramericana, Gamboa cuenta que una de las bandas que los acompañó en Brasil obtuvo tiquetes de avión gracias a organismos culturales. “Acá se ríen de uno por pensar en eso”, dice.

“ACAM debería estar empapado de lo que hacen los artistas que ellos tienen bajo el ala. Debería abogar por las bandas pequeñas o que nos exoneren de impuestos para proyectos, pero acá todo mundo traba. Usted tiene que ser amigo de alguien para que no tenga que pasar por esa burocracia cultural”, comenta.

A la vez, Gamboa se cuestiona: “¿Para qué usted va a invertir en música que hace que la gente piense y se desarrolle? ¿Para qué va a invertir en arte? ¿Cómo le va a sacar provecho? Acá en cada cosa que hacen siguen metiendo bailes típicos, como si fueran de nosotros y no de Nicaragua”.

Billy the Kid buscó los medios para salir del país y cumplir sus anhelos, sin la ayuda de ningún ente gubernamental orientado en la cultura nacional. Cinco años después de haberse formado, su carrera parece estar lejos del final, y sus oportunidades en el extranjero se multiplican.

La felicidad está en otros lugares, más allá de que muchos de sus compatriotas no conozcan sus logros. “No hay mucha gente representando al país afuera, y nosotros somos eso para nuestro público de acá”, dice Gamboa.

“Cada vez que voy manejando o caminando y veo una camiseta de Billy the Kid me emociono mucho”, explica acerca del orgullo y la lealtad con las que sus fans locales ventilan la mercadería oficial de la agrupación.

“Hay mucha gente aquí que tiene aires de rock star , pero nosotros no hemos hecho nada; Billy the Kid, es de la gente, no es mío. Si la gente no le encuentra el sentido al grupo, nada de esto estaría pasando”, concluye.

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Alessandro Solís Lerici

alessandro.solis@nacion.com

Periodista de Entretenimiento y cultura

Periodista de la Revista Dominical de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad Latina de Costa Rica. Escribe sobre temas sociales, internacionales, generaciones jóvenes, crónicas, problemáticas culturales.

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