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El jurado del Festival de Coreógrafos Graciela Moreno espera conmociones

Actualizado el 19 de noviembre de 2015 a las 12:00 am

Los tres jueces invitados a presenciar los 16 estrenos del Festival de Coreógrafos aseguran que vienen abiertos al talento y la experiencia

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Ana Baer, Octavio Zeidy y Marcela Sánchez serán los encargados de estudiar las 16 obras del Festival de Coreógrafos para otorgar los reconocimientos de la actividad. Jorge Navarro.

El jurado del Festival de Coreógrafos Graciela Moreno llegó con los sentidos abiertos para conectarse con la danza nacional.

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Los coreógrafos mexicanos Ana Baer, Marcela Sánchez y Octavio Zeivy son los encargados de contemplar los 16 estrenos de la programación del festival, y en ellos encontrar los creadores destacados en distintas categorías de experiencia (Primera Incursión, Iniciados y Expertos); y los mejores intérpretes (masculino y femenino).

Pese a compartir una misma nacionalidad y tener en común experiencias formativas similares, los jueces explicaron que provienen de espacios de trabajo muy diferentes.

Baer, por ejemplo, se ha especializado en mezclar la disciplina de la danza con el video , creando proyectos de videodanza y coreografías multimedia. De hecho, este sábado, dará el taller Coreografía para la cámara .

“Estoy interesada en la investigación. Para mí es interesante ver dónde cabe Costa Rica en la experimentación y ver si la danza es danza pura o está mezclada con otras expresiones artísticas como el video o el teatro”, explicó.

Por su parte, Sánchez y Zeivy han colaborado juntos en su compañía Foco alAire , con la cual recibieron en su país el Premio Nacional de Danza por su coreografía LOStheULTRAMAR , en el 2012.

Sánchez, además, se ha dedicado a las letras y ha colaborado con textos de danza en publicaciones mexicanas como el suplemento La Jornada Semanal .

Zeivy detalló que, a lo largo de su carrera, ha estado en contacto con varios artistas de la danza costarricenses, especialmente en la escena europea.

En esta ocasión, dice venir sin presiones ni expectativas al proceso de selección, y expresó su motivación a ser conmovido por las obras del festival.

“Nos gustaría ver algo que no estamos esperando y nos sorprenda. Cuando veo una función me gustaría ver algo que me mueva y me desarme”, aseguró.

Escuelas diferentes. Los jueces son mexicanos, sin embargo sus esfuerzos han sido enfocados a mezclar distintas disciplinas con la danza. Ana Baer vive en Estados Unidos desde hace 16 años. Allí se ha especializado en unir el lenguaje de la danza con el del video. En 1999, Octavio Zeivy formó la compañía Foco alAire en Alemania para experimentar con distintas artes escénicas. El proyecto ahora lo dirige en México al lado de Marcela Sánchez.

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Conexión. Los jueces coinciden que esta es una oportunidad para conocer de cerca el círculo artístico costarricense. Los tres piensan que una de las grandes carencias del gremio es la falta de documentación del trabajo.

“Es algo que falta. No que se haga videodanza sino obras escénicas que se puedan ver por medio del video. Eso falta en Latinoamérica”, señaló Zeivy.

Desde su perspectiva, Baer señaló la pérdida de la tradición de grabar profesionalmente las piezas como material de referencia, de manera que exista una bibliografía de consulta para bailarines y coreógrafos.

“Ahora que tenemos YouTube y Vimeo hay menos rigurosidad. Se documentan pedacitos y los filma el chavo que está en la audiencia. Debería haber un esfuerzo para grabar como antes las piezas”, opinó la coreógrafa.

Esa ausencia de documentación es uno de los síntomas que mencionaron como responsables del limitado conocimiento internacional que hay del trabajo en países centroamericanos.

“Hay una dificultad de conocer lo que se hace a menos que se den estos vínculos. Por eso es tan importante venir y ver qué está pasando”, rescató Sánchez.

Aún así, estos vacíos conceptuales son una ventaja para mirar con ojos frescos las piezas del Festival de Coreógrafos.

Zeivy detalló que como artistas conocen las particularidades a las que se enfrentan los artistas en concursos que limitan la calidad de su espacio, iluminación y el tiempo de sus trabajos.

“Lo difícil en la curadoría es quitar lo subjetivo. Hay algo emocional y siempre vas a tener una reacción emotiva con algunos trabajos que con otros no los tiene”, sostuvo Baer. Los tres jueces buscan estímulos y conexiones que los motiven a apoyar las piezas y el consenso previo a la ceremonia de premiación, que el Festival de Coreógrafos realizará la noche del domingo.

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Natalia Díaz Zeledón

ndiaz@nacion.com

Periodista de entretenimiento y cultura

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Productora audiovisual y periodista de la Universidad de Costa Rica. Se especializa en temas de artes escénicas, música, cine y televisión. 

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