Eduardo Verástegui no es el típico galán. En solo diez segundos de conversación, usted se da cuenta que su verbo suele trascender lo evidente, se tiende crítico con los minutos y en confianza repele cualquier cosa que pueda pintar superficial.
Ya no es el mismo, es definitivo. El modelo, el actor, el don Juan, ese que hace unos 15 años rompía corazones en las novelas más pegadas de México ( Soñadoras , 1998), se contoneaba en el mundo rosa del espectáculo y hacía sus primeras incursiones en Hollywood ( Chasing Papi , 2003), ahora busca “cambiar vidas” con su productora de cine: Metanoia Films.

Luego de protagonizar películas como Bella (2006) –sobre el tema del aborto– y Cristiada (2012) –sobre la famosa Guerra Cristera de México–, Verástegui regresa hoy a los cines costarricenses como productor de El gran pequeño ( A Little Boy , 2015), una cinta sobre un niño de ocho años que ve cómo se derrumba su mundo cuando su padre es enviado a la guerra.
“Inspirado por su héroe de cómic, el niño cree que puede reunir el poder para lograr lo imposible: traer a su padre de vuelta a casa”, dice la sinopsis del filme.
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De la nueva cinta, de sus metas como cineasta y de los frutos de una conversión que lo ha llevado ha permanecer 13 años en estado de castidad, oponerse al aborto con el alma y defender la imagen de la comunidad latina en Estados Unidos habló el actor.
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Leyendo críticas de EE. UU., algunos expertos dicen que la cinta no es mala pero tienden a deslegitimar El gran pequeño porque es “religiosa o moralizante”. ¿Usted qué piensa de eso?
Depende de qué críticos; en México fue un éxito, tanto para la crítica y para la gente, pues recaudó $16 millones. Es un error etiquetar la cinta de esa manera, pues en realidad el mensaje de la película es muy familiar.
” El gran pequeño es en realidad una película de esperanza, y en México ha sido proyectada en hospitales, escuelas y zonas marginadas. Ahora mismo se verá en las cárceles, por el mensaje poderoso que tiene”.
¿Es la fe el gran tema de la película?
No solo la fe; la película habla de bullying , habla de la importancia de una figura paterna en el hogar, una figura no ausente sino pendiente de su esposa y su familia. Habla también de los prejuicios y también del racismo.
”Es de cómo un niño de 8 años puede resolver los problemas de su entorno. El niño logra transformar todo con tres pilares: la fe, el amor y la esperanza. Son tres alas que nos pueden ayudar a volar a todos”.
En la cinta usted hace el papel de un sacerdote. ¿Qué tal esa experiencia? ¿Está inspirada en algún sacerdote amigo?
No, nada que ver. Son muy pocas escenas en las que salgo, no es de un sacerdote la película y mi trabajo principal en la cinta es de productor. Se me hizo muy divertido hacer este personaje porque me tuvieron que rapar y todo.
”El director de la cinta (Alejandro Monteverde) me dijo que tenía ese papel y lo acepté. Para hacerlo, pasas por una etapa de transformación externa e interna, ya que cambias la voz y creo que no me van reconocer cuando me vean”.

Muchas reseñas coinciden en que la gente se conmueve hasta las lágrimas con la película. ¿Se esperaban ese impacto?
Esa es la esperanza y cuando lo logras, es una sensación increíble. Pero lo más importante es cuando mis películas cambian vidas. Esos son mis (premios) Óscar.
”La otra vez me encontré a una mujer que a los 15 años se había escapado de casa con su novio y que por eso había perdido a su familia. Me comentó que al ver la cinta algo se le movió adentro, se armó de valor y llamó a sus padres para reconciliarse. De esta manera, yo creo que el cine puede cambiar las heridas del mundo”.
Otra vida. Desde que hizo publica su conversión, a los 28 años, Verástegui no le ha temblado la mano a la hora defender convicciones personales muy fuertes.
“Yo quiero ayudar a cambiar el mundo y de alguna manera yo estaba siendo parte del problema. Por eso ahora solo hago cine que ayude a hacer de este planeta un lugar mejor”, dice el actor.
Pero Verástegui no solo actúa a través del cine, también lo hace con fuertes palabras.
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Usted dijo que una de sus metas en el cine es mejorar la visión que se tiene del hispano en Estados Unidos. ¿Qué opinión le merece las polémicas posiciones del político Donald Trump?
Yo comencé este camino con un sueño y una promesa, una promesa que les hice a mis padres. La promesa fue la de no volver a trabajar en ningún proyecto que ofendiera mi fe, mi familia y mi comunidad hispana.
”La consecuencia fue pasar por muchas pruebas, entre ellas rechazar muchos proyectos jugosos que no iban con mis valores. Pasé cuatro años desempleado.
”Yo me decía: ‘Si la película va a denigrar al hispano, no la puedo hacer’. ¿Porqué?, porqué después personas como Donald Trump lo ven y siguen pensado que somos lo peor de lo peor. Si Trump conociera la verdad sobre los hispanos, estoy seguro que no planearía cerrar las fronteras, sino que las abriría para ayudar a levantar EE. UU.”.
En Estados Unidos usted es reconocido por sus posiciones en contra del aborto y, recientemente, criticó a la asociación Planned Parenthood por unos videos que supuestamente vinculan a esta organización con el tráfico de órganos. ¿Qué piensa al respecto?
Es lamentable que se esté utilizando el dinero de nuestros impuestos en algo tan terrible como vender órganos de bebés abortados. Eso tiene que parar, no es posible que no se haga nada.
”A mí me gusta defender los derechos de todos los seres humanos, pero principalmente de los más vulnerables. En este caso son los bebés que no se pueden defender.
¿Y qué piensa del gobierno de Barack Obama y sus políticas al respecto? (en entrevistas a otros medios latinoamericanos lo ha criticado fuertemente).
Yo puedo hablar por mí, no puedo controlar lo que otra persona diga o haga. Lo que yo quiero hacer es convertirme en la mejor versión de mi persona, porque si lo logro de esa manera voy a tener paz y tranquilidad.
”Yo no puedo cambiar el mundo pero sí puedo cambiar mi mundo. Cuando lo haces bien, es posible que la persona del lado se contagie, pero para eso primero tengo que cambiar yo y en eso tengo mucha tarea que hacer. Por eso voy a misa todos los días, porque eso me ayuda a fortalecerme”.

En Hollywood, ¿se ha sentido discriminado por sus posiciones o pensamientos?
Al contrario, más bien creo que ha inspirado a otras personas del medio a hacer lo mismo. Uno se da cuenda que el cine va más allá del entretenimiento. Puede influenciar a mucha gente. Así vamos a cambiar la percepción de los latinos y muchas cosas más”.
Para usted, el cine es una oportunidad para expresar todo eso.
Claro, y por eso todos los días trato de limpiar mi corazón, porque el cine es un reflejo de lo que eres. Cualquier manifestación artística habla de lo que tu eres, de lo que crees y haces .
¿Y qué sigue después de El gran pequeño ?
Pues con esta película todavía me falta toda la gira por Europa; es decir, unos tres meses más de trabajo.
”Para el futuro tenemos varios proyectos, entre cortometrajes, películas y series de televisión, pero siempre hay uno que comienza a convertirse en el protagonista.
”Eso sí, todavía no sé cuál es, los guionistas están trabajando muy duro en eso”.
