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Crítica de cine: ‘La mejor oferta’

Actualizado el 21 de julio de 2014 a las 12:00 am

Clave de misterio al estilo Tornatore

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Crítica de cine: ‘La mejor oferta’

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Engañar con arte. La mejor oferta basa su fuerza en un buen guion, de tensión dosificada, y en la gran actuación del intérprete australiano Geoffrey Rush. CORTESÍA DEL CINE MAGALY

Con su inolvidable película Cinema Paradiso (1988), el realizador italiano Giuseppe Tornatore logró una sentida fábula sobre el proceso de madurez en un sujeto, desde niño a la vida adulta. Ahora, aunque no lo crean, retoma ese mismo concepto para mostrar cómo es posible madurar durante la vida adulta, en ese período llamado, con bastante eufemismo, la tercera edad.

Se trata de la película italiana La mejor oferta (2013), que de manera exitosa se exhibe en el actual Festival de Cine Europeo 2014, que corre con éxito sorprendente en el cine Magaly.

Tornatore estructura muy bien esta su nueva fábula para mostrarnos cómo un hombre adulto puede alcanzar su madurez emocional, y hacerlo desde su condición de sujeto degradado (por lo que le sucede), en un mundo igualmente degradado (donde se mueve ese adulto: un estafador en un universo de engaños).

De ahí, luego de un duro proceso de renovación, tras sufrir la más vil patraña, nuestro personaje es capaz de localizar el problema medular y provocar una ruptura con ese contexto: encontrarse a sí mismo. Con lenguaje popular, los golpes hacen chichota, pero se aprende de ellos.

Como dice un nuevo refrán: “Si los guantes no te hacen feliz, quítate los guantes”. Es lo que sucede exactamente con la historia narrada por La mejor oferta , con un relato muy bien estructurado, pese a ese terco o acostumbrado afán de Giuseppe Tornatore por narrarlo todo o casi todo.

Para Tornatore es como si la elipsis narrativa no existiera. La elipsis o función elíptica del cine, le permite saltarse su propia sintaxis en términos de imágenes para, igual, saltarse el relato, de manera que no haya que visualizarlo todo. Tornatore es un relator exhaustivo y puede cansar por secuencias.

Bien, La mejor oferta tiene como argumento la historia de un hombre solitario, huraño y hasta misántropo llamado Virgil (excelente actuación de Geoffrey Rush), quien es experto en arte y agente de subastas, apreciado y conocido, pero igualmente estafador.

Para él no existen los sentimientos bondadosos: son una debilidad.

Su vida transcurre al margen de cualquier sentimiento afectivo hasta que conoce a una hermosa y misteriosa joven que le encarga tasar y vender las obras de arte heredadas de sus padres. La aparición de esta joven, quien supuestamente sufre de agorafobia, va a evolucionar el universo personal de Virgil, del todo.

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También el filme es el desarrollo de un proceso amatorio, donde, pese al manejo de ciertos lugares comunes, La mejor oferta se siente película más compacta y abre una situación de misterio (dice Luis Buñuel: “El misterio es el elemento clave de toda obra de arte”).

Con el sostén de la admirable música de Ennio Morricone y el de la sugerente (hasta poética) fotografía de Fabio Zamarion, este filme logra articularse de manera valiosa desde su propia coherencia, dada por el sentimiento de Giuseppe Tornatore y por la simetría de sus distintos elementos visuales.

La mejor oferta , como película, privilegia la calidad sobre los efectismos, o sea, de verdad quiere ser de las mejores ofertas en la cartelera fílmica del país. Lo logra y la recomendamos.

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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