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Crítica de cine: ‘El agente de Cipol’

Actualizado el 07 de septiembre de 2015 a las 12:00 am

Festiva, grata e intensa sorpresa nos da el director Guy Ritchie con cine de espías

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Crítica de cine: ‘El agente de Cipol’

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Vea el tráiler de ‘El hombre de Cipol (2015)’

Cierto, Guy Ritchie no es de ninguna manera un director del montón, así le pongan en sus manos una película del montón. Por ahí pueden revisar su filmografía para que lo comprueben. Ahora lo demuestra con una película que, gracias a él, es más de lo que cualquiera esperaría.

Se trata de una precuela: sus acontecimientos se dan antes de lo que se veía en aquella serie de televisión (cuatro temporadas entre 1964 y 1968), cuyo título repite : El agente de Cipol (2015).

Entonces, en la pantalla chica, conocimos a los agentes Napoléon Solo e Ilya Kuryakin, encarnados por Robert Vaughn y David McCallum, improbable amistad de dos agentes, el primero estadounidense y el segundo ruso-georgiano, quienes eran una sola yunta en plena Guerra Fría.

El jefe de ellos era un agente británico llamado Alexander Waverly, encarnado por el mítico Leo G. Carroll. La serie fue hecha para un solo personaje (Napoleón Solo), de ahí su título en singular, pero –en un capítulo– la aparición de Ilya Kuryakin generó tal éxito que los productores decidieron dejarlo.

La serie tuvo, con esos actores, algunas versiones para la pantalla grande, cine menor.

Amigos y enemigos. | HENRY CAVILL Y ARMIE HAMMER ENCARNAN A DOS CONOCIDOS ESPÍAS QUE HICIERON DE LAS SUYAS MUY ANTES EN TELEVISIÓN Y QUE AHORA REGRESAN ENTUSIASTAS A LA PANTALLA GRANDE. ROLA PARA LN
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Amigos y enemigos. | HENRY CAVILL Y ARMIE HAMMER ENCARNAN A DOS CONOCIDOS ESPÍAS QUE HICIERON DE LAS SUYAS MUY ANTES EN TELEVISIÓN Y QUE AHORA REGRESAN ENTUSIASTAS A LA PANTALLA GRANDE. ROLA PARA LN

Es ahora que el director Guy Ritchie le da sólida identidad a dicha yunta y produce un filme de entretenimiento con altas cuotas de calidad, amén de que le agregan un tercer personaje: el de una mujer espía llamada Gaby.

El agente de Cipol , como filme, no se toma tan en serio a sí mismo, por eso ofrece secuencias donde un fino humor se entreteje con la acción. Por igual, estas escenas de acción resultan magnificadas con distintas fórmulas audiovisuales que solo son prueba del talento de Guy Ritchie. Hay originalidad.

Podamos citar el genial juego de la música con las imágenes; igual, de los silencios con dichas imágenes; la división de pantalla para darle intensidad al ritmo narrativo; el buen manejo de planos distintos (su entronque) y el de secuencias muy cortas empalmadas muy bien con el montaje.

Es bueno el diseño de personajes y el manejo que hace Guy Ritchie de ellos. Así, las actuaciones están en su punto: el alto estilo del actor Henry Cavill (Solo), la gentil rudeza de Armie Hammer (Kuryakin), la viveza elegante de la actriz Alicia Vikander (Gaby) y el oportuno aparecer de Hugh Grant (Waverly).

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Agreguen el fino entorno paisajístico en muchas secuencias, sin ser disonante en lo narrativo, y los diálogos suspicaces. Hay momentos de aguda intensidad y otros con atrevido salero, imposibles de ser enumerados aquí, so pena de contar el argumento donde no es debido contarlo.

Por supuesto que hay “presencia” de una atmósfera a lo James Bond con Sean Connery o con Roger Moore (hasta ahí), pero con más virtuosismo formal, aunque con menos artilugios (usemos esta palabra) a los que nos tiene acostumbrados el director Ritchie, por lo que no hay sobrepeso alguno.

En fin, El agente de Cipol es buen cine de acción con humor filtrado, de arte propio y con momentos bien entretenidos. ¡Vale!: es cine simple en conceptos, pero que –aún así– resalta el valor de la amistad y del cariño por encima de los dogmas.

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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