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Crítica de cine de ‘Amigos de armas’: El Pentágono en la mira

Actualizado el 28 de agosto de 2016 a las 12:00 am

Las guerras son un sector económico de la política y el cine lo muestra con una sátira sin escrúpulos

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Crítica de cine de ‘Amigos de armas’: El Pentágono en la mira

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Lo que parecía comedia al uso es sátira dura sobre el tráfico de armas, con Jonah Hill y Miles Teller. ROLA PARA LN.

Hasta el momento, el nombre del director Todd Phillips no es para ser recordado de manera especial en el cine de Hollywood, aunque su trilogía titulada Hangover (2009, 2011 y 2013) fue éxito de taquilla, sobre todo la primera (la elogié como comedia entonces).

Con ese antecedente más Jonah Hill con su actuación escabrosa, según su estilo, era presumible que el filme Amigos de armas (2016) fuese una comedia al uso, y más con ese título. El nombre original ( War DogsPerros de guerra ) sugiere mejor la esencia real de este filme.

En efecto, de ninguna manera estamos ante una comedia mediocre, de esas que filman para miradas sin ninguna exigencia: ya se sabe que para un caminillo corto, cualquier yegüilla es buena. No es una comedia de las que parecen ensaladas sin aderezo alguno. ¡Qué va!

Aunque el director Todd Phillips empuja al actor Jonah Hill a su conocido histrionismo (algo así como ponerle alpiste a un canario), en lo total de la película asistimos a una sátira furibunda cuya condición le viene del guion escrito por Jason Smilovic junto con el propio director.

Los diálogos son lacerantes, no dejan cabeza en su cuello, y el planteo de las situaciones son capaces de apretarle los zapatos al más pintado remendón. Desde el expresidente de Estados Unidos, George W. Bush, hasta el ejército de dicho país y el propio Pentágono están desmitificados por esta sátira.

Se trata de acciones políticas injustificadas que llevaron a Estados Unidos a la guerra en países como Irak y Afganistán. Una vez metida la pata y conforme crecieron los apuros, las autoridades políticas y militares estadounidenses se vieron obligadas a establecer nexos con lo más oscuro del tráfico de armas. La red de corrupción es desnudada por este filme.

Antes de seguir adelante, es necesario decir que Amigos de armas se basa en hechos reales: es la historia de cómo dos jóvenes de cerca de 25 años cada uno, amigos desde la infancia, lograron ascender en el mercado mafioso de las armas, al punto que lograron venderle $300 millones al Pentágono para armar al ejército de Afganistán. Un juego no solo sucio, sino muy peligroso.

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En este momento, el filme pasa del elemento satírico al drama intenso con tono político.

Igual, Amigos de armas deviene en estudio de la avaricia y el desmedido afán de lucro de quienes viven solo para tener más y más dinero, necesario para el lujo más allá de lo lógico y para la vida dispendiosa entre drogas, fiestas y mucho sexo.

Los personajes son David Packouz (Miles Teller) y Efraim Diveroli (Jonah Hill), bien diseñados, aunque no bien actuados, porque los actores no reflejan con profundidad los dilemas de sus personajes. Por secuencias, el filme parece ir a marchas forzadas, sobre todo en el inventado viaje de Jordania a Irak.

Esta película es diatriba sin recato o sátira afilada para recordarnos que las guerras unen la industria de las armas con el poder político. No se la pierdan: no es simple “vacilón” como lo sugiere su propaganda.

Ficha técnica:

TÍTULO ORIGINAL: ‘War Dogs’

ESTADOS UNIDOS,2016

DIRECCIÓN:Todd Phillips

ELENCO:Miles Teller, Jonah Hill, Ana de Armas, Bradley Cooper

DURACIÓN:114 Minutos

GÉNERO:DRAMA/COMEDIA

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William Venegas

Crítico de cine y teatro

Filólogo y educador. También estudió Teatro, Estética, Historia del Arte, Filosofía del Arte y Semiótica para hacer lo que quería: crítico de cine y teatro. Fue profesor de Literatura y Apreciación Cinematográfica en la UNA. Escribe para La Nación desde 1991.

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