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La presunta conspiración golpista de 1943

Actualizado el 16 de noviembre de 2014 a las 12:00 am

En 1943. Un libro retorna a una vieja tesis sobre un supuesto plan para derrocar a Calderón Guardia

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La presunta conspiración golpista de 1943

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La reforma social fue una de las transformaciones más importantes de la Costa Rica del siglo XX e incluyó la creación de la UCR, la CCSS y el Código de Trabajo, y la promulgación de las Garantías Sociales, entre otros cambios. Como lo estudia Iván Molina en su libro Los pasados de la memoria (2009), el origen de la reforma social ha sido reclamado por muchos actores políticos.

Recientemente, el doctor Miguel Picado Gatgens ha publicado el libro Secretos de un acuerdo. Monseñor Sanabria y Manuel Mora, junio de 1943. Dos son los objetivos del autor.

Primero, ofrece los documentos que produjo la Curia costarricense en junio de 1943, específicamente el obispo Víctor Manuel Sanabria Martínez con respecto al acuerdo que llevó al Partido Comunista de Costa Rica (PCCR) a cambiar su nombre por el de Partido Vanguardia Popular (PVP).

El segundo objetivo es criticar el libro de Gustavo Soto La Iglesia costarricense y la cuestión social y, especialmente, el de Iván Molina, Los pasados de la memoria.

De forma diferente, en esos dos libros se critica el testimonio que dio el líder comunista Manuel Mora al historiador Óscar Aguilar a finales de la década de 1960, sobre el origen de la reforma.

Iván Molina analizó en profundidad lo dicho por Mora al respecto y lo descartó. Molina ha apuntado que muchas de las explicaciones académicas sobre el origen de la reforma social se basaron en ese testimonio.

Caricatura  de Noé Solano publicada en   La Semana Cómica  el 11 de julio de 1942. “Traidores nacionales y extranjeros” aparece escrito  en la espalda del personaje que sostiene un puñal.
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Caricatura de Noé Solano publicada en La Semana Cómica el 11 de julio de 1942. “Traidores nacionales y extranjeros” aparece escrito en la espalda del personaje que sostiene un puñal.

Mora dijo a Aguilar que Calderón había ganado las elecciones de 1940 gracias al apoyo de los banqueros y los adinerados, pero que había perdido ese sostén al apresar a familias alemanas acusadas de quintacolumnismo pronazi.

Esa pérdida se habría combinado con denuncias de enriquecimiento ilícito y con la oposición de los comunistas al gobierno, lo que hizo que Calderón perdiera el apoyo popular. Así, según Mora, un grupo de la élite contactó con él para invitar al PCCR a formar parte de un plan para derrocar al gobierno, plan que Mora rechazó.

Mora añade que él alertó a Calderón, quien dijo saber sobre el asunto y que seguramente su gobierno se iba a caer o que ya estaba caído. Mora ofreció la solución: gobernar a favor del pueblo, con el apoyo comunista, y llevar adelante una reforma social.

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Según Mora, la reforma social apareció y fue posible de desarrollar una vez que se produjo esa alianza entre el PRN y el PCCR por la amenaza de un golpe militar.

Cronología. Miguel Picado defiende lo dicho por Mora como cierto y afirma: “Solo un peligro tan grave [amenaza de golpe] pudo unir fuerzas tan diversas”. Para apoyar a Mora, Picado utiliza el testimonio de la primera esposa de Calderón, Ivonne Clays Spoelder, proveniente de una entrevista que le hizo Guillermo Villegas.

Sin embargo, como indica Molina, dicho testimonio es una entrevista que respondió a preguntas de Villegas que ya sugerían respuestas. ¿Qué dicen otras fuentes? ¿Es factible que haya sido la amenaza de un golpe militar el origen de la reforma social?

En realidad, los estudios de varios investigadores sobre la violencia habida en la década de 1940 -que se han realizado sobre el análisis de centenares de testimonios, periódicos, documentos del Archivo Nacional y de los National Archives de Estados Unidos-, han ofrecido suficientes pruebas como para asegurar que el golpe de Estado no fue una posibilidad real antes de las elecciones de febrero de 1944.

La oposición al calderonismo era liderada por León Cortés y, como muestran los estudios electorales de la década de 1940, los cortesistas tenían una profunda creencia en que ganarían esas elecciones.

Cualquier intento de golpe de Estado hubiera dado al traste con la legitimidad de la oposición en ese momento (1943), de cara al proceso electoral de 1944. No hay ninguna evidencia de que los opositores quisieran jugarse ese riesgo.

Otro asunto es la cronología de la relación entre los comunistas y los calderonistas, que Picado no advierte.

Los estudios de Molina sobre dicha relación indican que el acercamiento entre esos dos sectores pasó por tres etapas entre 1940 y 1942:

La primera va de septiembre de 1940 (cuando el PCCR supo que el gobierno estaba preparando un Código de Trabajo) a mayo de 1941. En ese periodo, el PCCR respaldó varias iniciativas oficiales, aunque se opuso a una reforma electoral impulsada por el Gobierno.

Una segunda etapa va junio de 1941 a febrero de 1942, cuando el PCCR eligió un diputado al Congreso y un representante en la municipalidad de Heredia.

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En esta etapa, los comunistas y la Iglesia Católica comenzaron a acercarse, y Carlos Luis Fallas hizo comentarios positivos sobre la Carta pastoral sobre el justo salario , del arzobispo Sanabria.

Una tercera etapa comenzó después de las elecciones legislativas de 1942. En esta fase, la cercanía entre el PCCR y el PRN se hizo más evidente e involucró también un patente encuentro entre los comunistas y la Iglesia Católica.

Aunque hubo controversias, lo cierto del caso es que una alianza entre el gobierno, el PCCR y la Iglesia estaba casi acordada para aquellos días, mucho antes de lo supuesto por Picado.

Lo electoral. De acuerdo con Molina, desde 1940 los calderonistas querían extender el periodo presidencial o cambiar la legislación para que Calderón pudiera ser reelegido consecutivamente. Antes de junio de 1941, el PCCR se opuso a la aspiración de Calderón por extender su periodo presidencial, pero después dejó de hacerlo.

Los intereses electorales se combinaron con los esfuerzos comunistas por dar forma a una conciencia acerca de la importancia de la reforma social y de aparecer como la vanguardia que la lideraba.

En ese contexto, ¿era posible que los opositores creyeran que los comunistas se enfrentarían a Calderón Guardia si los convidaban a hacerlo? No.

De su documentación, Picado solo tiene una oración que viene del memorandum de Sanabria para acuerpar la tesis del golpe: “El Sr. Mora me dijo que en verdad a él le movía en buena parte este paso que daba, el deseo de ayudar al Dr. Calderón. El gobierno estaba caído”.

¿A qué se refería Mora con que el “gobierno estaba caído”? Seguramente a la grave derrota sufrida por el gobierno en mayo de 1943 en su intento por cambiar la legislación electoral.

Los cortesistas entendieron aquella reforma como un intento por manipular el proceso electoral; la combatieron en la calle y contribuyeron a echarla abajo.

La cita entre Mora y Sanabria ocurrió solo tres semanas después de esos acontecimientos. De seguro, Mora evaluó la derrota del gobierno y el sentimiento de victoria de la oposición después de mayo de 1943, bajo el concepto de un Gobierno “caído”.

De lo apuntado por Sanabria, además, se deduce lo inconsistente de lo dicho por Mora a Aguilar porque, si el intento de golpe era, como quiere dar a entender Picado, cercano a junio de 1943, prácticamente toda la reforma social se hizo antes de esa fecha.

¿Qué se desprendería de un argumento así? Algo ya insinuado por Soto: que los comunistas no participaron de la reforma social y, con eso, lo que es claro es que se intenta subrayar el papel de Sanabria y de la Iglesia Católica en la producción de la reforma.

En cambio, como prueba, Molina, los comunistas habían participado de todo este proceso casi desde el principio. Picado dice que Calderón debía “estar al borde de la desesperación para aliarse con un partido tan combativo y controversial” como el PCCR.

Los estudios de Molina indican que el PCCR era una estructura político-electoral que había ascendido en la intención de voto y que una alianza electoral con ellos permitía al PRN enfrentar a León Cortés.

Picado resume su argumento: “¡La existencia misma del acuerdo prueba que se dio un intento de golpe de estado!”. En realidad no, porque el acuerdo de junio de 1943 era para otra cosa.

Lo que dicho acuerdo venía a sellar era la posibilidad de una unidad electoral entre el PVP y el PRN (¡algo que nunca menciona Picado!) para las elecciones de 1944.

Es un hecho que, después de aquellas conversaciones con Sanabria y del cambio de nombre de PCCR a PVP, aparecieron cartas de Mora y Sanabria en las que el segundo daba luz verde a los católicos que quisieran militar en el PVP. Unas semanas después, los comunistas y los calderonistas anunciaron su alianza electoral bajo el nombre de Bloque de la Victoria.

En suma, la reforma social no fue el producto de un intento de golpe militar.

El autor es catedrático de Historia de la UCR.

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