El director de la Policía, general Rodolfo Palomino, declaró, en una conferencia de prensa, que el ejemplar fue encontrado en un negocio del barrio La Perseverancia, en Bogotá centro, donde se comercializan obras de arte y antigüedades, luego de que los ladrones abandonaron la pieza al notar la presencia de las autoridades.
Las investigaciones señalan que el libro no sufrió ningún daño porque estaba en una caja.
Al parecer, la obra iba a ser vendida a coleccionistas en el exterior por un monto cercano a los 120 millones de pesos (cerca de $51.000), explicó Palomino.
Por su parte, el dueño de la reliquia, el librero y coleccionista Álvaro Castillo, agradeció al país la solidaridad.
“Ahora el libro no me pertenece”, aseguró en la misma rueda de prensa, y agregó: “Le pertenece a Colombia”.