Entretenimiento

Librero

‘Oscuros labios’: en el principio era el verbo

Actualizado el 07 de septiembre de 2014 a las 12:00 am

Entretenimiento

‘Oscuros labios’: en el principio era el verbo

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

En el principio era el verbo: es la premisa de la que parte el también actor y galerista Ignacio Carballo en su poemario Oscuros labios , recientemente publicado por Guayaba Editores, con atinadas ilustraciones internas del artista plástico Willy Flores y un par de hermosas imágenes del maestro Fernando Carballo en la portada y la caja que forman parte de este libro-arte.

Se trata de un conjunto de 38 poemas, agrupados en siete partes, que tienen como eje temático el oficio de la palabra como toma de posición frente al mundo íntimo y social.

La búsqueda de la palabra ocupa entonces todos los espacios del libro. Verbo que es “labio, templo, música, mantra” y que sólo brota cuando el poeta escucha el silencio y puede entonces adueñarse de esa “luz que da a luz la sombra dormida”.

Se establece así una suerte de viaje hacia lo que el autor llama su propio mar, el verbo mismo, universo constituido básicamente por dos temáticas: la denuncia social y la experiencia amorosa.

La crítica social va dirigida a los “altos jerarcas de la burla y el sarcasmo”; es decir, a la codicia como rasgo inherente de la sociedad de nuestro tiempo, que hace que los niños beban hasta “el último sorbo de la mezquindad”. Es una crítica abierta, desafiante, contra la injusticia que tiene como contrapunto, a lo largo del texto, la voluntad de un nosotros combativo, firme, que despliega el poema como la antítesis de la hipocresía y la avaricia.

Hay otros textos que, tal y como como lo anotó el poeta Guillermo Sáenz Patterson en la presentación del libro, constituyen un canto al amor y a la vida: “un beso se acumula en mi saliva, / destino seguro hacia tus labios, / mis labios, / y llueve de nuevo…/”.

Por otra parte, en el poema Oscuros labios , que da nombre al libro, Carballo logra una gran intensidad erótico-expresiva: “Verbo de oscuros labios, / que escupís en el espejo de la penumbra. / Sombrías están tus cuencas vacías. / Buscan a tientas/ al verbo en la tiniebla, / al cuerpo de las sombras…/.

Tal y como está anunciado en los versos de Walt Whitman que sirven de preámbulo al libro, la atención del autor se dirige a la indagación de las verdades que aguardan en las cosas y las experiencias humanas. Esta perspectiva integra ambas dimensiones, la social y la amorosa, en un solo haz de significados.

En el último texto del libro, “Poema de la hoja”, Carballo Luján logra sintetizar su visión del quehacer poético, como sentido de compromiso con la vida y con la tierra:

“Es la hoja. / Viaja sin rumbo, suave. / En su vientre hambre, hambre abultándose hacia el vacío… / incendio, ruta, / incendio, destino. / La tierra Geo, la madre. / Vida buscando vida… / Hoja en el verbo. / Verbo en el principio.

Para el poeta, el Verbo, ya sea expresado “en la oscura boca de la noche”, o bien viajando sin rumbo en el vuelo de una hoja, es, en efecto, el principio hacedor de la vida y la poesía.

Oscuros labios da fe de ello, y lo hace sin excesivas pretensiones, con un lenguaje que se decanta por momentos con gran eficacia y sentido del ritmo.

Esta es una poesía cuyo mayor logro es partir siempre del verbo para volver a él, sin dilaciones ni excesiva retórica. Sin duda, Oscuros labios es un aporte significativo y oportuno al panorama literario de nuestro país.

  • Comparta este artículo
Entretenimiento

‘Oscuros labios’: en el principio era el verbo

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota