Cultura

‘Muñecas rusas’: sombras del cine y el amor

Cine dentro del cine. 'Muñecas rusas' interroga la forma cinemática y la tradición

Leonardo Perucci actúa delante de su imagen multiplicada en una escena de 'Muñecas rusas'
Leonardo Perucci actúa delante de su imagen multiplicada en una escena de 'Muñecas rusas' D. Quirós
Leonardo Perucci actúa delante de su imagen multiplicada en una escena de 'Muñecas rusas' (D. Quirós)

Al igual que las muñecas matrioska, el largometraje Muñecas rusas, de Jurgen Ureña, tiene una engañosa simplicidad: con un movimiento de aproximación lento, de blanco y negro minimalistas, su primera escena es la entrada en un laberinto complejo donde se interrogará el acto formal de contar una historia y nuestras suposiciones sobre lo que es –o debería ser– el cine.

La película empieza con Antonio –interpretado por el director de cine Antonio Yglesias– en un claro guiño a la autoficción: un director que pretende filmar una película sobre el triángulo amoroso de Miguel, Elsa y su esposo ruso, personajes que Antonio ha creado.

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