El cielo oscurecido por una inmensa nube gris no impidió que se viviera una vez más la fiesta equina en San José, donde unos 3.000 caballistas engalanaron las calles en el ya tradicional Tope Nacional.
Este año, el dedicado fue el criador de caballos de paso Fernando Murillo, amigo personal del alcade josefino Johnny Araya.
"Es un orgullo muy grande porque este es el mejor tope que hay, podemos decir que a nivel de Centroamérica", destacó Murillo, quien se confesó sorprendido por el reconocimiento.
"A Johnny lo conozco desde hace mucho tiempo y él conoce mi trayectroria con los caballos y creyó que yo podía sacarme ese premio este año", agregó el dedicado, oriundo de Tilarán.
Por su parte, el alcalde se mostró complacido por la armonía que imperó durante esta edición del Tope Nacional.
"Veo mucho orden, mucha participación de la gente, de caballistas. Siento que este diciembre hemos logrado retomar la dinámica de la ciudad con el Festival de la Luz, hoy con el tope, mañana con el carnaval", señaló Araya, quien montaba un equino criollo llamado Profeta.
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El tope salió al mediodía de Plaza Víquez y culminará en la agencia Toyota, en Paseo Colón. Desde las 9 a. m., decenas de familias comenzaron a apostarse en las aceras para disfrutar del evento y aún en horas de la tarde, seguían presentes en la festividad.