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Crítica de música: Excelente director invitado con la Sinfónica Nacional

Actualizado el 21 de septiembre de 2017 a las 06:12 pm

Los asistentes disfrutamos tambien de una buena oportunidad para escuchar el Segundo concierto para violín y orquesta de Serguei Prokofiev.

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La Sinfónica Nacional interpretó el VIII Concierto de Temporada en el Teatro Nacional (Cortesía de Danny León)

Posiblemente como castigo ante una nueva cancelación de la violinista Dylana Jenson, la tercera consecutiva en tres años y esta vez por desacuerdos financieros con la Sinfónica Nacional, buena parte del público habitual de la orquesta decidió no asistir al VIII Concierto de Temporada.

Después de un poco convincente inicio del primer movimiento de la Segunda Suite de Peer Gynt de Grieg y con el mal augurio de una sala ocupada a la mitad de su aforo, francamente esperaba lo peor de la velada del viernes 8 de setiembre en el Teatro Nacional. No obstante, el sonido terso y sentido de la cuerda en el segundo número, La muerte de Ase, me devolvió de súbito el entusiasmo, que ya no perdí en todo el resto del programa. Eché de menos, eso sí, la Danza de Anitra que sirve, en esta suite, de sutil contraste de tempo y carácter entre el doloroso lamento del anterior y el desenfreno de criaturas diabólicas del final.

Los asistentes disfrutamos tambien de una buena oportunidad para escuchar el Segundo concierto para violín y orquesta de Serguéi Prokófiev, que, a pesar de no ser uno de los más tocados, no es para nada una obra menor del género solístico. Compuesta en 1935, la pieza está entreverada estilística y anímicamente con el ballet Romeo y Julieta en cuya partitura el compositor trabajó casi simultaneamente.

Desde el movimiento incial, que funciona como una gran introducción, Armstrong logró traducir a un lenguaje musicalmente expresivo una factura compleja en la que alternan breves melodías-a veces tan solo insinuadas- con pasajes muy virtuosos.

Es, no obstante, hasta el segundo tiempo que el violín solista nos revela la verdadera naturaleza de la obra con una melodía de infinita ternura sobre un acompañamiento austero de pizzicati que irremediablemente recuerda el amor juvenil de los amantes shakespereanos.

En el final, encontramos múltiples referencias al ballet a través de motivos de danza muy bien logrardos por la orquesta, el director y el solista quien por su parte agradeció con una versión no especialmente afortunada de la Gavotte en rondeau de la Partita No. 3 para violín solo de J.S. Bach.

La música de las Danzas Sinfónicas op. 45 de Rajmáninov, como su nombre lo indica, habita en dos géneros diferentes. Por un lado, la profundidad temática y el desarrollo dramático son propios de una sinfonía, pero al mismo tiempo la abrupta secuencia tonal entre movimientos y la estructura inusual del primero, así como el innegable el carácter rítmico presente en toda la pieza, son propios de una suite de danzas.

Es precisamente la maestría del director en resaltar estos contrastes lo que más valoro de la interpretación de Daniel Hege con la Sinfónica Nacional. Me sorprendió sobremanera la tremenda intensidad que logró imprimir a los motivos del inicio, en contraste con la melodía central, esta, un verdadero himno a la profunda religiosidad del compositor.

La segunda parte, un vals de mascarada algo fantasmagórico, muy del gusto ruso de finales del XIX e inicios del XX, estuvo muy bien logrado gracias a una batuta grácil y fluida aunque precisa también.

Bien que lo mejor estaba reservado para el final, el tiempo más sinfónico de los tres. Aquí, la orquesta y el director se enfrentaron, entregando el máximo esfuerzo, no solamente al reto de engarzar con claridad una cantidad ingente de motivos musicales de diferente origen, sino tambien, ni más ni menos, que a la lucha entre el bien y el mal, tema recurrente del arte y la literatura en Rusia y quizás de la historia de ese extraordinario país.

En conclusión, un excelente concierto como pocos tenemos la oportunidad de escuchar en el país, al que solo resta acotar el deseo de que Daniel Hege sea invitado con frecuencia a ponerse al frente de nuestra orquesta.

Ficha del concierto

Encargado: Orquesta Sinfónica NacionalMotivo: VIII Concierto de TemporadaFecha: Viernes 8 de setiembre, 8:00 p. m.Lugar: Teatro NacionalDirector: Daniel Hege.Solista: Nigel Armstrong.Música: Grieg, Prokófiev y Rajmáninov.

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