El polémico servicio de transporte Uber ganó clientes en su primer día aquí, pero también acérrimos enemigos.
A los primeros que conoció fue a los adversarios, pues desde horas antes de comenzar a operar, a las 4 p. m., surgieron los recordatorios del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) sobre la ilegalidad del servicio de esa empresa.
También, representantes de taxistas rojos lanzaron sus amenazas y comenzaron a exigir mano dura.
Anoche, durante un operativo en San Sebastián, al norte del Centro de Atención Integral en Salud (CAIS) de esa localidad y a un costado de la catedral metropolitana en San José, la Policía de Tránsito sacó de circulación dos autos, un Volkswagen y un Peugeot, por la prestación del servicio de transporte Uber.
La subdirectora de la Policía de Tránsito, Sonia Monge, aseveró que los dos carros quedaron en los patios de la entidad, en Zapote. Se les aplicó la misma legislación que a los taxistas que prestan servicio de manera irregular.

Edwin Barboza, coordinador del Foro Nacional de Taxistas, manifestó que pedirán al MOPT bloquear el uso de Uber en el país, para impedir a los usuarios descargar la aplicación.
“Solicitamos una audiencia al ministro de Transportes la semana pasada para pedir que se bloquee esa aplicación en todo Costa Rica”, dijo Barboza.
De los adeptos dio cuenta la propia empresa, según la cual, a las 7 p. m., ya tenía registro de 4.500 personas que bajaron a sus teléfonos la aplicación.
Uber, un software, enlaza a particulares que desean utilizar su vehículo para dar transporte, con los clientes potenciales. Este servicio se brinda a cambio de un pago automático mediante tarjeta de crédito.
Controversia. Su llegada despertó controversia sobre si se debe o no contar con una autorización del Consejo de Transporte Público.
Según Sebastián Urbina, viceministro de Transportes, quienes utilicen sus autos para dar ese servicio, se exponen a multas, ya que es una actividad ilegal.
Incluso, recordó que las denuncias de ciudadanos y de taxistas autorizados son insumos clave para que la Policía de Tránsito imponga multas.
El presidente Luis Guillermo Solís reiteró las palabras del viceministro Urbina.
“Lo que dice don Otto Guevara (diputado del Movimiento Libertario) sobre usar el servicio, tiene que estar claro que si las autoridades del Tránsito paran el vehículo en que él viaja, le van a hacer el parte”, señaló Solís.
Rocío Paniagua, vocera de Uber, explicó que la firma opera aquí basada en la figura de “sociedades de autoabastecimiento”, que no aparece en ninguna ley, pero que ha sido utilizada por la Procuraduría General de la República en algunos de sus pronunciamientos, sin citar cuáles.
Dicha figura es comparable con las organizaciones que se crean para administrar el servicio de agua en comunidades.
La firma aún no revela la cantidad de conductores disponibles por medio de su aplicación.
La Nación intentó obtener, este viernes, un servicio de Uber, pero no había carros disponibles en la zona solicitada. Colaboraron los periodistas Diego Castillo, Aarón Sequeira y Diego Bosque