El País

107.000 trabajan sin recibir un solo derecho laboral

Nicaragüenses, jóvenes y personas con discapacidad son más vulnerables

Berta Jarquín, nicaragüense,  de 51 años, vivió en carne propia el irrespeto de las garantías laborales como empleada doméstica. Cuando reclamó sus derechos, la respuesta de sus patronos fue decirle que su trabajo era un favor que ella debía agradecer.   | PABLO MONTIEL
Berta Jarquín, nicaragüense, de 51 años, vivió en carne propia el irrespeto de las garantías laborales como empleada doméstica. Cuando reclamó sus derechos, la respuesta de sus patronos fue decirle que su trabajo era un favor que ella debía agradecer. | PABLO MONTIEL
Berta Jarquín, nicaragüense, de 51 años, vivió en carne propia el irrespeto de las garantías laborales como empleada doméstica. Cuando reclamó sus derechos, la respuesta de sus patronos fue decirle que su trabajo era un favor que ella debía agradecer. | PABLO MONTIEL
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