El País

Los ticos aprenden el arte de regalar café sin mirar a quién con el Café Pendiente

En menos de dos semanas, 50 cafés han sido donados mediante el proyecto

Armando Wright disfruta de una taza de café con leche cortesía del Café Pendiente. Él trabaja como cuidacarros en la calle que pasa frente a la cafetería Viva Café.  | JORGE NAVARRO.
Armando Wright disfruta de una taza de café con leche cortesía del Café Pendiente. Él trabaja como cuidacarros en la calle que pasa frente a la cafetería Viva Café. | JORGE NAVARRO.

Tres muchachos con la camisa gris y la corbata negra del Liceo de Costa Rica se asomaron a la cafetería el pasado martes 17 de junio.

—Muchacha, ¿me regala agua?

— Claro, pase.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌