
¿Qué pesó para su escogencia como jefe de fracción?
Mi experiencia como exdiputado. He sido conciliador toda mi vida, un grupo de compañeros creyó que era oportuna mi designación y estoy dispuesto a aceptar ese reto. Somos un grupo proactivo que va a ir a trabajar por los proyectos país y los que envíe el Poder Ejecutivo.
¿Por ejemplo?
Proyectos de infraestructura. Así como el rompimiento del tope de generación eléctrica privada en eólica, solar y biomasa. Estamos convencidos de que la crisis energética del país ya no soporta más, estamos en rojo.
¿Esa es una iniciativa de don Johnny Araya?
Sí es de las propuesta de campaña. Vamos a recoger todas las iniciativas más importantes del programa de gobierno de Johnny y del PLN para que, de ser posible, se conviertan en leyes de la República. Vamos a compartir propuestas de otras fracciones legislativas y del Gobierno.
Desde el punto de vista político, ¿cuál es el mayor reto que enfrentará esta fracción?
El mayor resto es convencer al pueblo costarricense de que hay Liberación Nacional para mucho rato. Convencernos de que, después de esta segunda ronda, los costarricenses dijeron no al continuismo y querían un cambio. Consecuentemente, nosotros vamos a dar la cara por el Partido Liberación Nacional.
Usted habló de que en el pasado se cometieron errores. ¿Cuáles son?
No podemos ocultar que nos afectó mucho la corrupción. Los actos en este Gobierno, no de funcionarios públicos de primer nivel, sino de otros funcionarios, por falta de fiscalización.
”Tenemos el caso de la trocha (fronteriza) y el de la pletina que por irresponsabilidades hemos reconstruido tres veces invirtiendo miles de millones y no hemos podido dar una solución final y total al problema.
”Eso el pueblo lo ve como que alguien se robó el dinero.
”También durante la campaña cometimos errores. No supimos escuchar el clamor popular, lo que la gente pedía a gritos: el cambio y el no al continuismo”.
¿Cómo lidiará con los diputados más ‘colmilludos’ que estarán en el próximo Congreso?
La herramienta es la conciliación. Con los proyectos que son buenos para Costa Rica, ahí estaremos, negociando con esos diputados de ‘colmillo’.
