Un posible deterioro de las posibilidades de empleo para los costarricenses en las zonas más pobres del país, agobia al presidente Luis Guillermo Solís.
Esto lo expresó, este viernes, luego de conocer la rebaja en las expectativas de crecimiento de la economía nacional en 2015, de un 3,4% a un 2,8%, según el Banco Central.
Ello ocurre por el efecto del clima sobre las plantaciones agrícolas, las consecuencias de la transformación de Intel y la escasa inversión pública.
Este último factor es el que el mandatario reconoce como parte de su responsabilidad en estos 15 meses de gobierno. Admitió que es “insuficiente” y que ha incumplido sus propósitos de nueva infraestructura.
Tras señalar que los factores que amenazan la economía nacional “no son atribuibles a la política económica del Gobierno”, consultado por periodistas, aceptó algo de la culpa. “Responsabilidad siempre habrá porque somos gobierno”.
Sin embargo, Solís mencionó como justificación la falta de recursos del Ejecutivo, por el hueco entre ingresos y gastos, por lo cual retomó su insistencia en la necesidad de que los diputados aprueben nuevos impuestos.
Este déficit, que ya se sabía era preocupante, ahora equivaldrá al 5,9% del producto interno bruto (PIB), según la estimación del Banco Central. Esta sería la cifra más alta desde 1984.
Solís dijo que si la Asamblea Legislativo no autoriza leyes recaudatorias, el déficit podría llegar al 6,5% en el próximo año y así seguir aumentando “hasta 17% o 18%”, exclamó.

La falta de recursos del Gobierno hace que se frene la inversión pública y que escasee el financiamiento para las empresas privadas, lo que podría limitar más la generación de empleos.
Al déficit fiscal se atribuye también el bajo incremento salarial para el sector público, decretado anoche en 0,08%, basado en una cifra de cálculo que considera la baja inflación en el semestre anterior.
Deterioro. “Ahora estamos en un poquito más del 10% (de desempleo) nacional, pero sabemos que en el campo es más alto”, añadió Solís con realismo.
“El empleo no va a mejorar sustantivamente. Habrá un efecto fuerte en el campo en los empleos menos calificados, en los cultivos de piña y banano, pero también de ayote, papaya y lácteos. Eso nos tiene agobiados”, admitió el mandatario en torno a uno de los temas que más preocupa a la gente, según encuestas.
Como factores a favor, Solís mencionó su esperanza de que los legisladores aprueben más tributos (cuando el Gobierno presente proyectos ya listos para incrementar ingresos por el tributo de ventas y de renta).
“Yo no veo la desconfianza”, comentó Solís en el hotel Real Intercontinental, después de un desayuno con empresarios del sector servicios, organizado por la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).
Resaltó el crecimiento del sector turístico de hasta un 11% y dijo que seguirá participando en misiones de atracción de inversiones internacionales, como lo ha hecho hasta ahora en giras coordinadas por Cinde.
“La inversión extranjera tiene confianza en Costa Rica; está presente y está creciendo y con perspectivas de continuar creciendo”, aseguró José Rossi, presidente de Cinde.