Gobierno

Africanos en Paso Canoas: la caridad apacigua hambre y caos

Gobierno insiste en que deportará al ilegal que entre a territorio nacional

Durante la tarde de ayer  cayó un aguacero en Paso Canoas. Aquí, unos 200 africanos están varados esperando seguir su ruta al norte. Mientras  unos se resguardaban del torrencial aguacero, otros en cambio bailaron y cantaron bajo la lluvia sin importar la presencia policial.  | ANDRÉS ARCE
Durante la tarde de ayer cayó un aguacero en Paso Canoas. Aquí, unos 200 africanos están varados esperando seguir su ruta al norte. Mientras unos se resguardaban del torrencial aguacero, otros en cambio bailaron y cantaron bajo la lluvia sin importar la presencia policial. | ANDRÉS ARCE Jorge Andres ARCE
Durante la tarde de ayer cayó un aguacero en Paso Canoas. Aquí, unos 200 africanos están varados esperando seguir su ruta al norte. Mientras unos se resguardaban del torrencial aguacero, otros en cambio bailaron y cantaron bajo la lluvia sin importar la presencia policial. | ANDRÉS ARCE (Jorge Andres ARCE)

Ousman Ebah, de 38 años, dejó su país Guinea por la pobreza y la violencia. Damian Kabore, de 24 años, salió de Burkina Faso antes de que un movimiento popular quitara a su cruento presidente y eligiera uno nuevo. Tala Faye huyó de los trabajos manuales y una “vida deplorable” en Senegal, cargando al hombro con sus 27 años.

Hoy pasan la noche y el día en las calles de Paso Canoas, ciudad costarricense fronteriza con Panamá que se transformó en una pequeña babel de al menos 10 naciones africanas, atrapados entre las decisiones políticas de dos territorios vecinos, y la indiferencia de los países por lo que transitaron antes de llegar a esta tierra de nadie.

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