La celebración de misas, cultos evangélicos o de otras religiones y los partidos de futbol podrían ser suspendidos a partir de la próxima semana.
María Luisa Ávila, ministra de Salud, advirtió ayer de que, si no disminuye el número de enfermos por la gripe AH1N1, entonces se prohibirán las actividades de concentración masiva.
En meses anteriores, países como México prohibieron la asistencia de aficionados a varios encuentros de futbol de la Primera División.
Mientras, en Argentina cerraron teatros y otros sitios de espectáculos públicos para evitar un incremento mayor de contagios.
Ávila dijo que, por el momento, solo se extenderán las vacaciones de medio período en las escuelas y colegios, pues los alumnos reciben lecciones en sitios cerrados.
En cambio, los eventos masivos se hacen al aire libre y, por eso, todavía no hay necesidad de impedir su realización.
Por ejemplo, de momento no se contemplan acciones relacionadas con la tradicional romería a la basílica de los Ángeles, en Cartago, la cual está prevista para el próximo 1°. de agosto.
Orden. La ministra Ávila indicó que las iglesias deben mantener abiertas las puertas durante la celebración de misas, cultos y otras actividades.
“Este es un virus nuevo y no se sabe qué puede ocurrir. Si la situación empeora, la decisión será suspender eventos masivos”, aseguró ayer la jerarca de Salud.
Los organizadores deben acatar las órdenes de suspensión de actividades, pues el Ministerio de Salud tiene la potestad de clausurar los locales.
Sobre la celebración de la Anexión del Partido de Nicoya, el sábado 25 de julio, la ministra Ávila aseguró que está en pie la realización del Consejo de Gobierno, pues es una actividad que se hará en un sitio abierto.
Sin embargo, no hay certeza de que participen estudiantes.