Según los hallazgos del Vigésimosegundo Informe del Estado de La Nación , si el país quiere que las familias tengan finanzas más saludables, deberá garantizar una mejor educación para administrar el dinero.
Para Gerardo Corrales, ex vicepresidente ejecutivo de BAC Credomatic, el desconocimiento sobre la forma en la que funcionan los créditos mete en problemas a los hogares que necesitan financiamiento, y “se embarcan” adquiriendo préstamos casi a ciegas.
“Es importante que las familias puedan sentarse a ver ingresos, gastos, el presupuesto familiar, y decir: ‘Se nos está yendo de las manos, la deuda llega al 30% o 40%, es una señal de alarma’”, dijo Corrales.
De acuerdo con el informe, uno de los efectos de mejorar la educación financiera sería ampliar el uso de las alternativas de financiamiento que ya existen, pero a los que los sectores más humildes aún no han podido acceder.
Con ese fin, ya hay iniciativas en marcha.
En 2012 se implementó una alianza entre el Ministerio de Educación Pública (MEP) y BAC Credomatic, para capacitar a jóvenes de noveno año de colegios públicos. La idea es extender el programa a primaria, según Luis Mastroeni, gerente de responsabilidad social corporativa de BAC Credomatic.
No obstante, para Javier Cascante, jerarca de la Suprintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), hace falta una política pública más completa, que además contemple la promoción de microcréditos y los microseguros, regulaciones sobre los derechos y deberes de los usuarios y la promoción de la innovación y el acceso al sistema financiero.
