
Por segunda vez en 20 años, Óscar Arias Sánchez asumirá hoy la presidencia de la República con el fuerte compromiso de un Gobierno apegado a la ética y que administrará los recursos con eficiencia.
Esas dos promesas, estima el nuevo gobernante, devolverán la confianza a los ciudadanos en las instituciones públicas.
Arias, de 64 años, se convertirá hoy en el presidente 14.° desde que en 1949 se promulgó la Constitución Política vigente.
Su primera gestión presidencial la desarrolló entre 1986 y 1990.
El nuevo gobernante recibirá la banda presidencial al mediodía en el Estadio Nacional, frente a más de 17.000 personas y 500 invitados de 96 delegaciones internacionales.
Luego, en la primera sesión del Consejo de Gobierno, a las 6 p. m., Arias decretará un código de ética para los servidores estatales.
Allí se establecerán procesos de transparencia y de rendición de cuentas.
El nuevo ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, indicó que para fomentar la transparencia también se instaurará un sistema digital entre todas las instituciones, el cual coordinará el Ministerio de Planificación y el de Ciencia y Tecnología.
Laura Chinchilla, nueva primera vicepresidenta, aseveró que los jerarcas públicos estarán obligados a divulgar sus acciones y las de los ministerios y entidades públicas.
En la lucha contra la corrupción, el plan de Gobierno 2006-2010 señala, a modo de ejemplo, que todas las compras del Estado se realizarán por medio de licitaciones a través de la red Internet.
Cambios. Además de promover la transparencia en la gestión pública, el nuevo mandatario reorganizará el funcionamiento del Gobierno para mejorar la gestión pública.
Arias también emitirá hoy un decreto con un reglamento para el Poder Ejecutivo, el cual establecerá una nueva sectorización, basada en ministerios rectores de cinco áreas.
Según Chinchilla, se procura devolver el papel de rectoría de los ministros para que coordinen labores con instituciones del sector.
Así, por ejemplo, el Ministerio de Vivienda impulsará la construcción de casas y luchará contra la pobreza, ya que tendrá injerencia en entidades del campo social.
También se creará el Ministerio de la Producción, que integrará las funciones actuales del Ministerio de Agricultura y Ganadería y el de Economía, Industria y Comercio.
Además se dará funciones especiales a los jerarcas de Educación, Obras Públicas y Transportes y de Ambiente y Energía.
Según la nueva Vicepresidenta, el modelo de entidades regidas bajo una rectoría procurará más eficiencia en la toma de decisiones y mayor coordinación con las directrices de la Presidencia.
Anoche, al ingresar a la cena en honor de sus 700 invitados, Arias aseguró que gobernará pensando en la "colectividad" y no en intereses individuales.
El viernes había asegurado que se debe replantear la cantidad de recursos que se otorga a la gente más pobre, pues según él, el 21% de la población apenas recibe el 20% de los recursos estatales.
Claridad y eficacia. Además de una nueva organización estatal, el nuevo Gobierno propondrá un proyecto legislativo que ponga límites a la inmunidad de los miembros de los supremos poderes.
Según Laura Chinchilla, el concepto de inmunidad ha servido para proteger a los funcionarios de delitos comunes como violaciones básicas a la ley de tránsito y otras de carácter penal.
Para mejorar la eficacia del sector público, se tratará de disminuir la cantidad de trámites que enfrentan los ciudadanos y los empresarios para obtener servicios públicos.
El nuevo mandatario también dijo el viernes que para abrir una empresa en Costa Rica se tarda hasta cinco meses haciendo trámites, mientras que en Europa se dura tres días.
Arias creará una dirección de competitividad que coordinará con las instituciones la reducción de trámites.
Karla González, nueva ministra de Obras Públicas y Transportes, anunció que en los próximos días también se firmará un decreto que exige al Poder Ejecutivo y a las municipalidades planes de seguridad para los peatones cuando desarrollen carreteras.
González aseguró que en los proyectos se deben incluir aspectos como la construcción de aceras y puentes peatonales que protejan a los caminantes.