El País

Alianza opositora se resquebrajó en la víspera del 1.º de mayo

Unidad se encerró con Ottón Solís y el Frente Amplio, para negociar una posible vuelta al acuerdo del primer año

Karla Prendas, del PLN, acusó al PUSC de entorpecer las negociaciones de la alianza opositora. William Alvarado, de la Unidad, dice que Liberación quiere dejarse todo en las mesas de negociación. Los diálogos para el 1.º de mayo en la Asamblea aún están abiertos.
Karla Prendas, del PLN, acusó al PUSC de entorpecer las negociaciones de la alianza opositora. William Alvarado, de la Unidad, dice que Liberación quiere dejarse todo en las mesas de negociación. Los diálogos para el 1.º de mayo en la Asamblea aún están abiertos. Aarón Sequeira
Karla Prendas, del PLN, acusó al PUSC de entorpecer las negociaciones de la alianza opositora. William Alvarado, de la Unidad, dice que Liberación quiere dejarse todo en las mesas de negociación. Los diálogos para el 1.º de mayo en la Asamblea aún están abiertos. (Aarón Sequeira)

Las oficinas legislativas fueron el escenario en que, la víspera de este 1.º de mayo, la alianza opositora se resquebrajó profundamente en la Asamblea Legislativa, con dos partidos que se echaron en cara, sin ningún miramiento, que las exigencias de ambos eran muy altas.

Por un lado, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), en la voz de su nuevo jefe, William Alvarado, critica al PLN por querer dejarse dos de los tres puestos propietarios del Directorio legislativo, las secretarías primera y segunda, además de tratar de imponer a Gonzalo Ramírez, abogado y pastor cercano a Antonio Álvarez Desanti, como el nuevo presidente legislativo y exigir la mayoría de las presidencias de las comisiones.

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