
Gaza
La aviación israelí proseguía este jueves por tercer día consecutivo su ofensiva aérea en Gaza, que lleva 90 muertos -incluyendo niños- y más de 500 heridos.
En el bando contrario, el grupo terrorista Hamas siguió lanzando cohetes a Israel sin lograr causar ninguna víctima hasta ahora.
En plena escalada de la violencia, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon llamó a un alto el fuego inmediato en la apertura de una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad.
La aviación israelí bombardeó el jueves 110 supuestos blancos terroristas en la franja de Gaza, controlada desde 2007 por Hamas. En total, se han ejecutado 860 operativos aéreos desde el inicio de la operación Protective Edge (Barrera Protectora), el lunes a medianoche.
La noche del miércoles, un misil mató a nueve palestinos que seguían la semifinal del Mundial entre Argentina y Holanda en un café cerca de Jan Yunes, según los servicios de emergencias.
"Es más urgente que nunca intentar encontrar un terreno de consenso para lograr un retorno a la calma y a un acuerdo de cese el fuego", declaró el jefe de la ONU.
El presidente ruso, Vladimir Putin, lanzó un llamamiento similar en una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al que exhortó a poner fin a la confrontación y expresó su preocupación por las víctimas civiles.

Mientras, el presidente estadounidense, Barack Obama, expresó hoy a Netanyahu su temor ante una escalada del enfrentamiento entre Israel y Hamas, y propuso su mediación para la instauración de un alto el fuego.
Asimismo el presidente francés, François Hollande, llamó a ambas partes a la moderación y expresó su inquietud por teléfono al presidente palestino Mahmud Abas y el primer ministro trucos, Recep Tayyip Erdogan, declaró que las relaciones con Israel no volverán a la normalidad hasta que no cese la ofensiva armada.
En un comunicado, la UNICEF advirtió contra "los sufrimientos devastadores" infligidos a los niños de ambas partes.
Ignorando los llamamientos internacionales, Netanyahu descartó un alto el fuego y se comprometió a endurecer la campaña contra Hamas.
El movimiento palestino ha replicado con una lluvia de cohetes contra el centro de Israel, más de 150 proyectiles, que en las últimas 48 horas han caído en los alrededores de Jerusalén y Tel Aviv e incluso llegado hasta Hadera, a 116 km al norte, sin causar víctimas.