Conflictos

Protestas pillan al Gobierno de Brasil con la guardia baja

Población sorprendió a propios y extraños con la virulencia y el tamaño de manifestaciones

Río de Janeiro

Ante históricas protestas que degeneraron en violencia en plena Copa Confederaciones, el gobierno brasileño, atónito y hasta ahora en silencio, intentaba comprender este viernes la furia y el descontento de la población y cómo salir de este atolladero.

A un año del Mundial de fútbol, más de un millón de manifestantes salieron a las calles de unss 80 ciudades del país la noche del jueves para protestar contra los gastos de la Copa y en demanda de mejores servicios, según las últimas cifras revisadas de policía y expertos.

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