Conflictos

Balas contra los muchachos

Autobuses con estudiantes llegaron a una histórica ciudad en México y la Policía los tiroteó. Luego llegó la crisis: cinco muertos, 43 desaparecidos, la noticia de un alcalde en fuga y un país que arde en indignación

En Guerrero, las manifestaciones de ciudadanos que exigen información sobre los 43 estudiantes desaparecidos se dan a diario.  |   FOTO: AFP
En Guerrero, las manifestaciones de ciudadanos que exigen información sobre los 43 estudiantes desaparecidos se dan a diario. | FOTO: AFP OMAR TORRES
En Guerrero, las manifestaciones de ciudadanos que exigen información sobre los 43 estudiantes desaparecidos se dan a diario. | FOTO: AFP (OMAR TORRES)

Clemente Rodríguez pregunta todos los días por su hijo Cristian Alfonso, de 19 años, quien acababa de matricularse en la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa. La prensa nos ha espantado diligentemente con su caso y el de otros 42 estudiantes que desaparecieron en México, en Iguala, para ser más precisos, una ciudad extraña para aquellos muchachos.

Después de la desaparición, ocurrida el 26 de setiembre, se descubrieron cinco fosas comunes con 28 cuerpos semicalcinados. En el relato de la periodista Marcela Turati , una lluvia tuvo la precaución de apagar el fuego que borraría toda posibilidad de identificar los cuerpos. La reportera subió por el camino a aquel matadero humano, y pinta un lienzo naturalista. “Caminar. Subir. El único ruido es el de la propia respiración y la orquesta de insectos. Hasta que se llega al lugar marcado por las moscas, el inconfundible sitio de la muerte”, relata en la revista Proceso .

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