
Kiev
Unos 90 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos este lunes en una explosión frente al Parlamento de Ucrania, en Kiev, durante enfrentamientos entre policías y manifestantes que protestaban contra un proyecto de ley que dará más autonomía al este separatista prorruso del país.
Un periodista de la AFP oyó una fuerte explosión y luego vio a varias personas sangrando, entre ellas policías y periodistas. Poco antes hubo enfrentamientos entre la policía y los manifestantes después de que el Parlamento aprobara una reforma que da más autonomía al este separatista del país, inmerso en un conflicto desde hace meses.
"Cerca de 90 personas resultaron heridas delante del Parlamento, muchas de ellas en estado crítico", escribió el ministro del Interior, Arsen Avakov, en la red social Facebook, acusando a los manifestantes de detonar "varios" artefactos.
El diputado y asesor del ministerio del Interior Anton Gerashchenko había asegurado, poco antes, que los atacantes lanzaron una granada a los miembros de la Guardia Nacional que custodiaban el edificio.
Los heridos yacían ensangrentados frente al Parlamento, según un periodista de la AFP que oyó la fuerte explosión. Muchos tenían lesiones en sus brazos y en sus piernas. La mayoría llevaba uniformes.
Decenas de personas lanzaron granadas fumígenas que dejaron nubes de humo negro y blanco delante del edificio. La policía y los manifestantes utilizaron también gases lacrimógenos, según el periodista de la AFP
Al menos un fotógrafo resultó levemente herido.
Un total de 265 diputados, más que los 226 necesarios, votaron la reforma en una sesión marcada por los altercados de los que consideran que la ley es "antiucraniana" y favorable a los objetivos del presidente ruso Vladimir Putin, acusado de apoyar a los separatistas.
A la salida del Parlamento, los manifestantes lanzaron granadas de humo y tanto policías como manifestantes usaron gases lacrimógenos en los enfrentamientos, indicó el periodista de la AFP.
La adopción de esta reforma es una exigencia de los aliados occidentales de Ucrania, que esperan que sirva para resolver este conflicto que ha dejado más de 6.800 muertos en 16 meses.