
Ginebra. AFP. Al menos 3.419 migrantes perdieron la vida al intentar cruzar el mar Mediterráneo en lo que va del año, lo cual convierte esa travesía en “la más mortal del mundo”, récord que anunció ayer el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
70.000
Récord anterior. Cifra de migrantes que intentaron cruzar el Mediterráneo en el 2011. Mayoría huía de la Primavera Árabe.
80%
Intentos. Este porcentaje representa los intentos de cruce de migrantes desde Libia para intentar llegar a Italia o Malta.
60.051
Son mayoría. Cantidad de sirios que han conseguido migrar a Italia. Siria vive una guerra civil desde hace tres años y medio.
Fuente: agencia AFP
Desde principios del 2014 fueron más de 207.000 migrantes los que trataron de superar el Mediterráneo, una cifra que casi triplica la marca precedente del 2011 cuando 70.000 migrantes intentaron huir de su país durante la Primavera Árabe .
“Esas cifras constituyen una nueva etapa a la que estamos asistiendo este año: nos enfrentamos a un arco de conflictos y Europa se ha visto directamente confrontada”, dijo Adrian Edwards, vocero de Acnur.
Con conflictos en el sur (Libia), este (Ucrania) y sureste (Siria e Irak) Europa soporta en estos momentos el mayor número de llegadas por mar.
Cerca del 80% de los intentos de cruce se efectúan a partir de las costas libias, para tratar de llegar a Italia o Malta.
La mayoría de los migrantes que consiguieron llegar a Italia son sirios (60.051) cuyo país vive una guerra civil desde hace más de tres años y medio, y eritreos (34.561) quienes parten para escapar a la represión brutal, al servicio militar de por vida y a los trabajos forzosos.

El Acnur criticó la gestión migratoria de los Estados europeos y lamentó que algunos Gobiernos estén más ocupados en mantener a los extranjeros fuera de sus fronteras, en lugar de respetar el derecho a asilo.
“Es un error, precisamente la mala reacción en un momento en el que un número récord de personas huyen de la guerra”, afirmó António Guterres, alto comisario de la ONU para los refugiados.
“Todos los países tienen preocupaciones de seguridad y gestión de la inmigración, pero las políticas deben ser concebidas de forma que no conlleven ver las vidas humanas como daños colaterales”, añadió.
Solamente en noviembre 8.000 migrantes recibieron ayuda en el mar Mediterráneo.
Medidas. En octubre, las autoridades italianas confirmaron el fin de la Operación Mare Nostrum que permitió salvar miles de migrantes en el Mediterráneo. Italia lanzó esa operación para evitar tragedias en altamar, pero sin apoyo de socios europeos no estaba dispuesta a mantenerla.
Finalmente, varios países aceptaron contribuir para una nueva operación, conocida como Tritón. Esta se limita a vigilar la frontera de la Unión Europea (UE) en el Mediterráneo.
“No se pueden utilizar medios de disuasión para impedir a una persona huir para salvar su vida, a riesgo de aumentar el peligro”, afirmó Guterres.
Aunque el Mediterráneo es la ruta más peligrosa para los que huyen de la guerra o la miseria, no es la única en el mundo. La ONU calcula que unas 54.000 personas intentaron cruzar el golfo de Bengala en el sureste asiático, de las cuales 540 perecieron.