Política

De la cúspide a los barrotes: el drama del clan Rosenthal en Honduras

La acusación estadounidense por lavado de dinero contra una de las más influyentes familias de Honduras despertó una efervescencia que sumió en tensiones a empleados de sus 40 empresas y clientes del embargado Banco Continental

Ahorrantes protestan en las calles de Tegucigalpa tras el anuncio del cierre del Banco Continental, por estar presuntamente ligado al lavado de dinero.
Ahorrantes protestan en las calles de Tegucigalpa tras el anuncio del cierre del Banco Continental, por estar presuntamente ligado al lavado de dinero. AFP
Ahorrantes protestan en las calles de Tegucigalpa tras el anuncio del cierre del Banco Continental, por estar presuntamente ligado al lavado de dinero. (AFP)

“¡Jaime, amigo, el pueblo está contigo!”, gritaba una multitud en las afueras de la casa del magnate hondureño Jaime Rosenthal Oliva, la noche del domingo 11 de octubre, la misma casa que tres días más tarde sería incautada por la Fiscalía Contra el Crimen Organizado de su país.

La escena era especialmente inusual. Por una parte, los Rosenthal recibían apoyo de los empleados del conglomerado de empresas que construyeron a lo largo de ocho décadas, pero, al mismo tiempo, el clan veía caer su imperio bajo una acusación de narcotráfico y lavado de dinero en Estados Unidos.

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