
Johannesburgo
El presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, dispone de 45 días para devolver parte de los 246 millones de rands (unos 15 millones de euros) que gastó en la remodelación de su residencia privada, según dictaminó hoy el Tribunal Constitucional de este país.
El mandatario deberá devolver el dinero que utilizó para construir una piscina, un granero, un anfiteatro y un lugar para acoger a visitas, con un costo de $21 millones.
Una corte sudafricana dictaminó este jueves que el presidente Jacob Zuma usó dinero público para realizar cambios en su residencia privada y le solicitó que lo devuelva, una sentencia aprovechada por la oposición para lanzar un proceso de destitución.
"El presidente debe pagar el monto fijado por el Tesoro Nacional", dijo el presidente del tribunal, Mogoeng Mogoeng, y estimó que Zuma no había "respetado ni defendido ni seguido la Constitución".

El llamado escándalo Nkandla -el nombre del pequeño pueblo donde se encuentra la residencia privada del presidente- se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para el jefe de Estado y en un símbolo de las acusaciones de corrupción contra su gobierno y su partido, el Congreso Nacional Africano (ANC).
Zuma enfrenta además la crisis generada por la alicaída situación de la economía y otras acusaciones de corrupción.
Oficialmente el presidente había justificado el gasto para mejorar la seguridad de la vivienda, ubicada en la zona zulú, en el este del país.
El escándalo surgió a principios de 2014, cuando la mediadora de la república, Thuli Madonsela, encargada de que el dinero del contribuyente se utilice con buenos fines, entregó un informe en el que acusaba a Zuma de haberse "beneficiado indebidamente" de dinero público para las reformas de su casa, y recomendó que reembolsara parte del dinero.
Zuma se negaba desde hace meses a devolver un solo centavo de los 220 millones de rands que gastó (unos 20 millones de euros). Pero en febrero aceptó reembolsar una parte del dinero.