Mientras tanto, en declaraciones a la prensa de Managua, la dirigente feminista hondureña Gladys Lanzas reiteró ayer que “saldrán a las calles” a protestar si Ortega llega a Tegucigalpa, y que ni el presidente Manuel Zelaya las convenció de lo contrario.
Ortega dijo la noche del martes que se comunicó con Zelaya para confirmarle su asistencia al acto de adhesión del Gobierno de Honduras a la Alternativa Bolivariana de la América Latina y el Caribe (ALBA), previsto para el 25 de agosto en Tegucigalpa.
Zoilamérica Narváez, hija biológica de la actual primera dama Rosario Murillo, intentó en 1998 llevar a los tribunales a su padrastro, Daniel Ortega, acusándolo de abuso, acoso y violación sexual, pero el caso no prosperó.
Narváez denunció a Nicaragua ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.