
Atenas. DPA. Una vez que los devastadores incendios en torno a Atenas están bajo control, los medios griegos criticaron hoy duramente a los gobiernos de los diez últimos años por sus deficiencias en la prevención y gestión del fuego.
“El Estado del crimen (medioambiental)”, tituló hoy el diario liberal de izquierdas Eleftherotypia , lamentando que en los últimos años Atenas ha gastado 97.000 millones de euros ($138.500 millones) en defensa y sólo 300 millones de euros ($428 millones) para compara aviones cisterna. Además, hay unos 3.000 puestos previstos para bomberos que están vacantes y "no existe una comunicación razonable" entre las autoridades forestales y el cuerpo de bomberos, añade el rotativo.
También el diario conservador Kathimerini habla de “errores fatales y negligencias”. La coordinación entre las autoridades competentes fue fallida y “volvió a culparse de todo a los fuertes vientos”.
Los incendios en torno a la capital griega estaban bajo control en la mañana de hoy. Por el momento siguen ardiendo dos fuegos, uno al oeste de Atenas, cerca del pueblo pesquero de Porto Germeno, y otro en la parte sur de la isla egea de Eubea. Ninguno de los focos supone riesgo para la población.
De acuerdo con un primer balance, los incendios del norte de Atenas que se desataron el viernes pasado han arrasado 21.200 hectáreas de bosque, monte bajo y tierras de cultivo. Al menos 150 viviendas resultaron gravemente dañadas o quedaron destrozadas. No ha habido víctimas mortales.
El diario To Vima publicó en primera página una lista de diez incendios importantes desde 1981 de los que deberían haber aprendido los responsables griegos.
"No existe coartada para el increíble desastre de la región de Atenas", estimó el diario e indicó que al cuerpo de los bomberos le faltaba unos 3.000 efectivos.
Los alcaldes de la decena de localidades afectadas por el fuego no cesaron de reclamar durante los incendios el apoyo de medios aéreos y numerosos habitantes se quejaron de haber sido abandonados por los bomberos.
Sin embargo, un bombero respondió que no podían "hacer milagros".
“No hemos vuelto a casa desde el viernes, nuestras familias están preocupadas”, añadió en una radio, a la vez que pidió “a la gente que no nos insulte”.