
Jartún. AP El presidente de Sudán dijo ayer que desea que todos los grupos de asistencia humanitaria abandonen el país dentro de un año, insistiendo en que pueden dejar sus suministros en aeropuertos o puertos marítimos para que las organizaciones sudanesas se encarguen de ellos.
El presidente Omar al-Bashir ya ha expulsado a 13 grandes agencias de ayuda extranjeras, muchas de las cuales operan en Darfur, acusándolas de espiar para la Corte Penal Internacional, que emitió una orden para su arresto el 4 de marzo por crímenes de guerra cometidos en la región occidental sudanesa.
Asimismo, Bashir canceló las operaciones de tres grupos de ayuda locales, entre ellos uno de los principales que opera en Darfur. Naciones Unidas dijo que esas expulsiones dejarían a millones de personas en el abandono sin alimentos y medicinas.
“Nosotros dirigimos el ministerio de Asuntos Humanitarios a fin de que haya trabajo voluntario sudanés”, afirmó ante miles de soldados en un acto público.
“Dentro de un año, no queremos ver a ningún grupo de ayuda extranjero que tenga que ver con los ciudadanos sudaneses. Si desean traer ayuda, que la dejen en los aeropuertos o en los puertos marítimos. Dejemos que las organizaciones nacionales se encarguen de nuestros ciudadanos”.
No dio más detalles, pero al parecer se refería a los grupos que operan en todo Sudán.