Ministerio Público propuso 130 años de cárcel para los dos urólogos que participaron en procedimientos y 156 años para médico vascular

Por: Ángela Ávalos Hace 4 días

La Fiscalía solicitó 296 años de prisión contra el médico Francisco Mora Palma, quien figura como presunto líder de una red de trata de personas para extracción ilícita de órganos.

La fiscala Ileana Mora Muñoz, a cargo de la acusación, le atribuye a Mora Palma 14 delitos de trata de personas con fines de extracción ilícita de órganos (como autor responsable); 12 delitos de lesiones graves, 6 de falsedad ideológica (por haber hecho insertar en declaraciones notariales información falsa), y 16 de peculado de uso (por haber utilizado a la CCSS, en su tiempo de trabajo como funcionario público, para negociar órganos, según la Fiscalía).

Petición de penas
Petición de penas

"Hay un límite de pena máxima (50 años). Es bueno que se comprenda la magnitud del daño que se causó en este caso", sostuvo Ileana Mora.

La Fiscalía pidió 296 años contra el médico Francisco Mora Palma.
La Fiscalía pidió 296 años contra el médico Francisco Mora Palma.

En este caso también figuran como imputados los médicos urólogos Maximiliano Mauro Stamati y Fabián Fonseca Guzmán, para quienes la Fiscalía solicitó 130 años de cárcel para cada uno, por diez delitos de trata de personas con fines de extracción ilícita, más diez delitos de lesiones graves.

Para el especialista en vascular periférico, Víctor Hugo Monge Guzmán, la Fiscalía solicitó 156 años, por 12 delitos de trata de personas con fines de extracción (no se incluyeron los dos casos de personas que viajaron a Israel) y 12 por lesiones graves.

También se solicitaron 39 años en prisión para Dimóstenes Katsigiannis Karkasi, el comerciante griego a quien la acusación de la Fiscalía identifica como uno de los intermediarios entre médicos y candidatos a dar riñón.

"Para estas 14 víctimas (los médicos) se convirtieron en un grupo organizado de delincuentes, y esto es doloroso porque son personas de las que se espera más”. Fiscala Ileana Mora.

A él se le señala por tres delitos de trata de personas con fines de extracción ilícita de órganos y tres lesiones graves. Esto último, según la Fiscalía, por convertirse en proveedor de estas personas que dieron los riñones a cambio de dinero.

La Fiscalía también reiteró la necesidad de mantener el comiso de varias propiedades muebles, como un vehículo Ford Explorer propiedad de Mora Palma, valorado en ¢26 millones, que se le incautó al médico el día de su detención, el 13 junio de 2013.

Mora también solicitó revocar las medidas cautelares que hasta el momento han tenido los imputados. Pidió la prisión preventiva en caso de una sentencia condenatoria.

Recta final

Ileana Mora inició la presentación de las conclusiones de la Fiscalía este lunes, como parte del proceso final en el que entró este debate.

El juicio se inició el 11 de setiembre y está programado para que finalice el 30 de noviembre.

Por él pasaron 46 testigos, 25 de ellos aportados por la Fiscalía.

En total, 14 víctimas apoyaron la acusación, de las cuales 12 fueron operadas por los médicos involucrados en este caso.

Perfil de las víctimas de tráfico de órganos
Perfil de las víctimas de tráfico de órganos

En su disertación de este martes, Mora defendió el argumento de que los hechos forman parte de la acción coordinada de un grupo delictivo.

"Esto es un equipo. Hay una distribución de funciones. Evidentemente, ha quedado demostrado que don José Francisco Mora Palma fue el que tuvo ese contacto con donante y receptor. Fue el que negoció directamente con las partes el precio que se iba a pagar. Fue el que promovió su traslado de un sitio a otro.

"Para ello, también conformó un equipo médico que conocía las circunstancias. Ya nos dimos cuenta ni que las declaraciones juradas estuvieron antes de la operación ni tampoco se hicieron consultas al Colegio de Médicos, como se trató de hacer ver. Eso no es así, y aquí se ha descartado.

"El equipo médico era parte de las personas que estaban obteniendo ese lucro económico. Para ellos era parte de un negocio. Ellos conocían que habían donantes ticos y receptores extranjeros. Eso no era un secreto para nadie", enfatizó Mora Muñoz.

En su defensa de la acusación y en la presentación de las penas solicitadas, Mora también enfatizó en el aprovechamiento que hubo de personas vulnerables por motivos de dinero.

"¿Los motivos determinantes? ¡Dinero, dinero! Aquí incluso se dijo por parte de uno de los miembros del equipo médico, refiriéndose a Mora Palma, que Mora estaba cegado por el dinero. También aquí se dijo que Maximiliano (Mauro Stamati) quería seguir porque era una gran cantidad de plata la que se estaba ganando.

Durante su disertación de esta mañana, previo a la solicitud de las penas para los imputados, Mora hizo un detalle de las llamadas captadas por orden de un juez a los imputados.

Según comentó la fiscala, aparentemente los imputados tenían conocimiento de los hechos y empezaron a proteger sus bienes apenas trascendieron en las noticias las supuestas anomalías con los trasplantes de riñón a extranjeros.

"Aquí se habló de eliminar expedientes que no tenían declaraciones juradas. Aquí se habló de no llevar los carros por si los detenían y de preocupaciones por embargos. Estas fueron las preocupaciones de médicos especializados con una trayectoria que ha venido con el estandarte de salvar vidas.

"Para estas 14 personas (estos médicos) no son dioses. Se sintieron utilizados. Tienen afectaciones psicológicas y físicas. Un 25% de pérdida de capacidad orgánica. Personas que no pueden gozar de una mejor calidad de vida que el promedio. (...). Eso tiene que tener un reproche porque son médicos de trayectoria, especialistas en un campo altamente sensible. El programa es para salvar vidas, no es para explotar las necesidades de dos partes", manifestó airadamente Mora Muñoz frente a los jueces.

"No vengan a decir 'no sabíamos' porque aquí no se estaba chorreando una pared o una chapea (sic). Era gente debidamente informada que no le importó por su negocio y que se olvidaron de su juramento. Para estas 14 víctimas se convirtieron en un grupo organizado de delincuentes, y esto es doloroso porque son personas de las que se espera más", agregó la fiscala.

En todos los casos, no se pidieron las penas mínimas pero tampoco las máximas, aclaró la fiscala.

Fiscalía menciona a Hospital México

En un análisis de llamadas intervenidas a los médicos imputados, Ileana Mora Palma menciona al Hospital México, cabeza de la red más grande de servicios de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

En una de las últimas partes de su intervención, la fiscala buscó probar que los otros tres médicos imputados conocían los hechos.

Según Mora, los imputados mostraron preocupación en conversaciones telefónicas que fueron intervenidas minutos antes de que trascendiera la captura de Mora Palma, en su consultorio del Calderón Guardia.

Recreando una de esas conversaciones telefónicas intervenidas de Maximiliano Mauro Stamati, Mora citó:

"'Mae, ¿y cómo está la vara con los maes del México? Esos maes siguieron haciendo este año, ¿verdad?'...

"Hay un conocimiento (de los imputados) de que esto es extrahospitalario. Ya no es solo el Calderón, sino que están hablando de otros médicos. Y, por supuesto, podrían decir porqué ellos no están sentados aquí. Porque lamentablemente para estos señores (los imputados), no fueron ni una ni dos... ¡fueron 12 las operaciones las que hicieron! Por eso, tratar de decir que nada les pareció sospechoso, es totalmente ilógico.

"'Mae, sí, ahorita hablé con los maes del (hospital) México. Hablé con (menciona el apellido de un médico urólogo del hospital de La Uruca), del México. Mae, y los maes, ¿ellos habían seguido, verdad? Sí, siguieron este año. (...) Lo que pasa es que no pude hablar mucho con ellos porque estaban en consulta, pero sí hicieron varios este año. El mae (el urólogo del México) dice que ellos hacían un montón de investigaciones y protocolos pero ellos lo hacían también a través del rabino y toda la carajada.

"Se están refiriendo al Hospital México. Aquella frase que decía Maximiliano (Mauro) de que estaba enojadísimo con todo el mundo, no no, ¡está asustado!", aclaró la fiscala.

El inicio de este debate, en setiembre, se mencionó varias veces al Hospital México pero no en los términos en que fue citado la mañana de este martes por la fiscala.

William Rodríguez, uno de los abogados defensores de la Caja en este proceso, dijo que era responsabilidad del Ministerio Público abrir la causa para determinar si existen irregularidades.

"Me sorprende. En la Caja tenemos la Auditoría, y esa oficina hubiera hecho los estudios y puesto las denuncias penales correspondientes. Es en el momento de las conclusiones que ella (la fiscala) hace alusión de que tiene información de que en el Hospital México se hace extracción de órganos. Desde ya voy a hacer las comunicaciones correspondientes para ver qué es lo que tenemos.

"Se podría hacer una investigación preliminar, para ver si en el servicio de Vascular Periférico o de Urología se están realizando este tipo de trasplantes, que son irregulares. Haré las comunicaciones y preguntaré a la auditoría si tiene alguna información", afirmó Rodríguez.