Presidente admite irregularidad, pero se desmarca y exculpa a su agrupación

 4 junio, 2015
El entonces candidato presidencial del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández (centro), cuando se aprestaba a votar, el 24 de noviembre del 2013, en un colegio electoral en Tegucigalpa. El triunfo en las urnas lo llevó al poder. | AP
El entonces candidato presidencial del Partido Nacional, Juan Orlando Hernández (centro), cuando se aprestaba a votar, el 24 de noviembre del 2013, en un colegio electoral en Tegucigalpa. El triunfo en las urnas lo llevó al poder. | AP

Tegucigalpa. AP y AFP. Por lo menos $147.000, parte de un fraude millonario a la seguridad social, fueron desviados para financiar la campaña electoral del Partido Nacional (PN), que llevó al poder al actual presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.

El mandatario admitió ayer en una rueda de prensa que su partido le informó de la entrega de “unos $147.783” por parte de empresarios ligados a un desfalco al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

“Fueron unos 10 cheques, pero yo no tengo nada que ver con la corrupción en el IHSS”, expresó, al tiempo que también desmarcó del asunto a su agrupación política. “Los cheques fueron aportados al Partido Nacional por ciertos empresarios, que son responsables de la situación, no mi partido”.

Según el Ministerio Público, una red que dirigía Mario Zelaya, director del IHSS durante la administración del presidente Porfirio Lobo (2010-2014), desvió de manera fraudulenta alrededor de $320 millones de partidas destinadas a la adquisición de medicamentos, insumos sanitarios y pagos de pensiones por invalidez y vejez.

Zelaya fue detenido tras huir a Nicaragua . También están presos dos exministros.

Las autoridades también investigan a 18 exdirectivos del IHSS, todos miembros del Partido Nacional.

Dedos acusadores. Aunque Hernández mencionó $147.783, la oposición acusa al grupo gobernante de haber recibido unos $90 millones para la campaña proselitista del 2013.

También, el Consejo Nacional Anticorrupción, integrado por congresistas, fiscales y periodistas, afirmó recientemente que parte del dinero desfalcado al IHSS terminó en las arcas del Partido Nacional.

El Congreso nombró una comisión de diputados para verificar los avances de las investigaciones, la cual tiene que presentar su informe hoy.

Sin embargo, el fiscal que tenía a su cargo las pesquisas, Roberto Ramírez Aldana, tuvo que abandonar el país el domingo luego de recibir amenazas de muerte que las autoridades consideraron “muy creíbles”. El Gobierno lo designó embajador ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en París.

Presión en las calles. Como le ocurre a Otto Pérez Molina, su homólogo de Guatemala, Juan Orlando Hernández también enfrenta protestas en las calles y demandas de renuncia.

“El millonario desfalco del seguro social impulsa al pueblo a salir a las calles a protestar porque los fondos se utilizaron para financiar campañas políticas”, dijo Ariel Varela, uno de los jóvenes que han organizado multitudinarias manifestaciones de protesta en las últimas semanas.

Los activistas se convocan a través de Twitter con los ‘hashtags’ #FueraJOH #RenunciaJOH (en referencia al presidente Juan Orlando Hernández) y #ceroimpunidadIHSS (en referencia al Instituto Hondureño de Seguridad Social) .

La primera fue a mediados de mayo en Tegucigalpa. Desde entonces, el movimiento ha ido creciendo hasta convocar a miles de personas el viernes pasado allí. El éxito de la marcha capitalina activó otras en ciudades como San Pedro Sula, Siguatepeque, Choluteca y La Ceiba.

Este viernes está prevista una marcha en la capital.

“Nuestra próxima marcha, el viernes, saldrá del Hospital Escuela de Tegucigalpa y caminaremos hasta las Naciones Unidas” donde los organizadores exigirán “la instalación de una comisión internacional contra la impunidad como la existente en Guatemala” , anunció Gabriela Blen, parte del movimiento.