LaHood hizo estas declaraciones en una rueda de prensa conjunta con el presidente de Toyota, Akio Toyoda, poco después de que ambos se reunieran.
LaHood elogió “las medidas alentadoras ” tomadas por Toyota para mejorar el control de calidad de sus autos tras la llamada a revisión de más de ocho millones de vehículos, la mayoría en Estados Unidos, por posibles problemas en los pedales de aceleración.
Toyota aceptó el 19 de abril pagar una multa de $16,37 millones impuesta por las autoridades estadounidenses por no informar durante meses sobre el defecto en el acelerador de algunos de sus vehículos, aunque rechazó que hubiese ocultado el problema.
LaHood indicó que, no obstante, que seguirán “vigilando cuidadosamente las mejoras en seguridad ” de Toyota para ver si “ se demuestran exitosas ” .