
Orlando, Florida
Juegan en la misma posición, ambos militan en la MLS y fueron fichados por clubes canadienses. Los dos usaron de trampolín a los clubes tradicionales para saltar al fútbol norteamericano; uno a la Liga, el otro a Saprissa.
Johan Venegas ocupó la posición de Christian Bolaños luego del Mundial de Brasil. Apareció como una novedad en la lista del extécnico Paulo Wanchope para la Copa Centroamericana 2014 y no la dejó ir. Se afianzó en el once.
Como si se tratara de dos boxeadores en un cuadrilátero, Venegas ganó el primer el asalto en el inicio del proceso hacia Rusia 2018, pero en el segundo, Bolaños se levantó de la lona, cuando muchos lo daban por retirado, y recuperó el cinturón que tiempo atrás fue suyo.
Ambos atienden a los medios de comunicación al mismo tiempo, en la sala del lobby del hotel Omni Champions Gate, en Orlando, primera parada de la Nacional antes de su debut en la Copa América ante Paraguay.
Bolaños, titular ante Venezuela y en el último cotejo eliminatorio contra Jamaica, sabe que ha ganado millas, pero respeta a su compañero de equipo y el crecimiento que ha tenido en los últimos años.
Niega que se le haya puesto difícil, pese a que su presencia obligó a Venegas a meter el acelerador para no quedarse botado en la lucha por un lugar en el once.
"Siento que esto es parte del fútbol, tener una competencia leal en pro del grupo. No es que se la haya puesto difícil, creo que todos los que venimos aquí queremos ser titulares y yo intento hacer mi trabajo lo mejor posible", reconoció el volante del Vancouver Whitecaps.
El presente de Bolaños en su club refleja la constancia de un futbolista experimentado. Con 32 años, dos mundiales a cuestas (Brasil 2014 y Alemania 2006) y un Mundial de Clubes, sabe lo que debe hacer. En esta campaña suma 11 partidos, ocho como titular, y cuatro anotaciones.
A Venegas le ha costado más jugar. Tiene nueve compromisos disputados, tres desde el arranque, y aún no anota.
Sin embargo, tiene algo a su favor: en Selección es más goleador que Bolaños. Suma cinco goles desde el 2014, contra dos tantos registrados por el exmorado desde el 2005.
La diferencia más notable entre ambos es que Bolaños despegó mucho más temprano. Venegas tuvo que sufrir para consolidarse, luego de perder el rumbo en Santos de Guápiles y posteriormente encontrarse en Puntarenas, antes de dar el salto de calidad definitivo en Alajuelense, a los 26 años.
"Somos futbolistas diferentes aunque juguemos la misma posición. Él tiene sus cualidades, yo las mías y el profesor es muy claro en que en cualquier momento puede sacar un titular y ponerlo en la banca", agregó Bolaños, quien al igual que Venegas fue dirigido por Óscar Ramírez en la etapa de clubes.
Los dos futbolistas entienden que el principal propósito de Machillo es tener la pelota, ser precisos en el pase y ajustarse a la perfección al libreto táctico.
Venegas se luce por el desequilibrio por el costado, la velocidad y el sacrificio en el juego de ida y vuelta; Bolaños, por la elaboración y el toque preciso en corto y largo.
"La idea de Óscar es convertirnos en un equipo que tenga muchas combinaciones. Ahora se ve que cualquiera puede anotar y asistir, cualquier nombre que juegue, va a aportar en la Selección", concluyó Venegas.
