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De siete meses de lesión a la cima del tenis

Resurrección de una leyenda

Actualizado el 24 de noviembre de 2013 a las 12:00 am

La tendinitis en la rodilla derecha lo dejó fuera por 233 días, pero además sirvió para pulir la versión mejorada del tenista español

Su octavo Roland Garros y su segundo Abierto de los Estados Unidos forman parte del palmarés del mallorquín durante el 2013

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Rafael Nadal volvió al número en este año 2013 (Alexander Alvarado)

Cayó, se levantó y volvió a la cima del mundo del tenis. Todo en un año, todo después de vivir 233 días (siete meses) sumergido en la duda de si alguna vez podría volver a jugar al mismo nivel.

Rafael Nadal escribió en el 2013 una verdadera historia de héroes, de esas que permiten catalogarlos como leyendas vivientes.

El 19 de julio del 2012, un escueto comunicado fue el encargado de transmitir el dolor de Nadal al mundo. El tenista mallorquín anunciaba su retiro de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en el cual sería abanderado de España.

La tendinitis en la rodilla derecha lo obligó a contemplar desde el televisor de su casa como Novak Djokovic, Roger Federer y Andy Murray luchaban por la cima del tenis, cuando él estaba acostumbrado a ello desde el 2001.

La especulación inició. Palabras como “retiro” y “descenso de nivel” fueron cada vez más frecuentes en las noticias publicadas alrededor del tenista.

Nadal 2.0. “Será complicado volver a competir con los mejores”, lo admitió el 4 de diciembre del año anterior, ya cuando cargaba cinco meses inactivo y su rodilla apenas se acostumbraba a la exigencia.

Al contrario de lo previsto, Nadal regaló una versión mucho más mejorada tras su lesión.

En esos 233 días de retiro, Rafa comenzó un proceso de reconstrucción de su confianza y seguridad; pero sobre todo de su tenis.

Nadal regresó a las canchas el 13 de febrero del 2013 en Viña del Mar, Chile, eligiendo la suavidad de la tierra batida para su incorporación a la élite mundial; pero su principal cambio lo mostró sobre la superficie dura.

Una peculiar agresividad para acortar la duración de los puntos se convirtió en el arma secreta para el español, todo esto pensado por su técnico y equipo para reducir el tiempo de exposición de su rodilla.

Además, se pulió el saque para convertirlo en un verdadero cañón para sentenciar momentos difíciles en sus partidos.

Tras ganar los torneos de Acapulco y Sao Paulo en arcilla, el Indian Wells de California sirvió para medir al nuevo Rafael Nadal.

El resultado fue contundente al imponerse en la final a Juan Martín del Potro y así ganar su primer título en superficie dura desde el 2010.

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A partir de ahí arrancó una subida sin control a la cima de la ATP.

Tras recuperar el cuarto puesto del ranquin en Roma al vencer a Federer, Nadal conquistó en fila su octavo título en el Roland Garros, su segundo US Open, lo que le permitió lograr su grande número 13.

En Pekín recuperó la cima de la ATP, que mantendrá hasta el inicio de la próxima temporada. Retorno que lo posiciona en el Olimpo del tenis y del deporte mundial.

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