
Saprissa no pudo mantener el ritmo goleador de las primeras tres jornadas del certamen en su primer examen de peso y según los brumosos, el secreto fue presionar a David Guzmán.
El volante recuperador Néstor Monge explicó que Cartaginés le presionó la salida al volante de contención morado, lo que obligó a Saprissa a jugar largo, en lugar de buscar a Marvin Angulo y Mariano Torres, sus principales generadores con el balón en su poder.
Esa, entre otras medidas, hizo que se quedara sin festejo un Saprissa que le había anotado tres goles a San Carlos y a la UCR y cuatro a Carmelita.
No se vio el desequilibrio y la picardía que mostró el equipo tibaseño en la medular durante las primeras fechas.
Daniel Colindres fue el único futbolista que pudo romper el libreto blanquiazul con sus desbordes, unos trazos que sirvieron de poco, ante la falta de ayuda de sus compañeros, sobre todo en la segunda parte. El peligro de la S se limitó a un remate directo que repelió el arquero Gómez.
“Cuando ellos están contra la pared y no tienen el confort con la pelota, se desesperan. Creo que tácticamente fuimos superiores”, explicó Jeaustin Campos.
En el bando morado, el timonel Carlos Watson reconoció que a su equipo le faltó intensidad y dinámica de juego; sin embargo dijo no poder referirse al por qué aduciendo que “en un país de democracia no podemos hablar los técnicos y jugadores de algunas cosas y no quiero que me saquen la plata”, dijo Watson.
Al parecer, se refería a las nuevas normas de la Unafut, que castigarían a los entrenadores y futbolistas si consideran que se refirieron de manera ofensiva hacia los árbitros o al propio ente.
