
Heredia. “Aquí en Belén somos 11 indios, no hay ningún cacique”... Cuánta verdad hay en las palabras del central Jorge Ramírez. En el cuadro belemita todos corren, todos defienden, todos meten pie y pelean cada balón como si fuera el último.
Esa fórmula fue la que utilizó ayer el equipo dirigido por José Giacone para sonrojar al campeón nacional y golearlo 3-0 en el estadio Eladio Rosabal Cordero.
Con su actuación de anoche, Belén dejó atrás el traje de sorpresa para ser más ambicioso y soñar con avanzar a semifinales.
Los heredianos están en zona de clasificación, son los menos goleados del torneo (solo han recibido seis tantos) y tienen grandes aspiraciones.
No practican un fútbol timorato, el balón no les quema en los pies y por eso es que saben aprovechar los espacios para tumbar a sus rivales, como a Saprissa.
Decir que la S tuvo su peor presentación desde que ganó el título 32 es ser mezquino con lo efectuado por Belén.
Sería restarle mérito a un club que no dejó pensar al Monstruo y que encontró en Gerson Torres y José Luis Cordero el dúo para hacer añicos la zaga morada.
La presión del inicio surtió efecto a partir del minuto seis, cuando Torres tuvo una rápida descolgada en el sector izquierdo y sirvió el balón para que José Luis Cordero anotara.
El defensor tibaseño Roy Miller estrelló el balón, en su despeje, en el cuerpo de Cordero y la pelota ingresó con facilidad.
El panameño Jaime Penedo, quien regresó a la titularidad, pudo hacer más. El servicio de Torres le pasó cerca.
Luego de ese primer balde de agua fría, los hombres de Carlos Watson cobraron vida de la mano de Marvin Angulo, quien hizo su juego de creativo. Colaborador, asistidor y con buena táctica fija.
Los visitantes probaron la defensa belemita en tres oportunidades en el primer tiempo, pero no la pudieron vencer.
En el complemento fue cuando Giacone y compañía no solo trabajaron su victoria, sino que tumbaron al campeón como no se había visto en el torneo.
Los morados no tuvieron buenos movimientos, revulsivos, claridad ni suerte; dos derechazos de Daniel Colindres se estrellaron en el horizontal (55’ y 90’+3).
Precisamente luego de que el balón despintara el palo de Anthony Vargas, el ataque local deparó en la acción del segundo tanto, obra de Jorge Ramírez, al 57’.
En ese momento el campeón estaba herido, aunque con Saprissa nunca se sabe... Fue por eso que Belén no dejó nada al azar y al 70’ hincó a su rival de turno.
Fabián Garita sacó un fuerte disparo de pierna izquierda desde fuera del área luego de hacer una bicicleta frente al contención Cristian Martínez.
A falta de diez minutos para el pitazo final, algunos aficionados se marcharon del estadio.
Con esta goleada, los florenses ratificaron su buen fútbol y de paso le dieron un golpe a la moral del monarca, que debe pulir más su corona si quiere mantenerla.
