Años atrás, ganarle a países como Cuba, Panamá y Nicaragua era rutina para equipos y selecciones de nuestro país.
Con el paso del tiempo, la brecha con algunos países de la Concacaf se acortó. Los cubanos le pegaron tremendo susto a la Tricolor, en el inicio de la eliminatoria hacia el pasado Mundial 2006.
Costa Rica empató con los antillanos en ambos compromisos, y logró avanzar a la siguiente fase gracias al tecnicismo de haber conseguido más goles de visita.
El Estelí de Nicaragua, por su parte, hizo sudar hace poco al Saprissa, en la primera ronda del actual torneo de la Uncaf.
Los morados acostumbraban a sacar este tipo de series con amplia ventaja, incluso aplicando una fuerte rotación de jugadores para descansar titulares. Esta vez, sin embargo, apenas lograron pasar con un 1-1 en Nicaragua y un 1-0 en Costa Rica.
“El futbol evoluciona, como cualquier otra actividad del ser humano. La pregunta es si aquí estamos creciendo al mismo ritmo que los demás, o más bien nos estancamos”, reflexionó el especialista Edgar Sandoval.
En cuanto a infraestructura, otros países de la región como Guatemala y Trinidad y Tobago lograron construir sus respectivos Proyectos Gol más rápido que Costa Rica. Es un terreno en el que el balompié tico también corre peligro de quedarse atrás.
Relevo. El futbol mayor de Costa Rica atraviesa una etapa de transición de jugadores. La base de la generación que disputó los últimos dos Mundiales se está retirando, y un nuevo grupo de futbolistas empieza a tomar la estafeta.
Esto significa que el próximo entrenador de la Selección será el encargado de conducir tal transición. Para el gerente deportivo del Saprissa, Jeaustin Campos, la persona que tome las riendas debe tener esa sensibilidad.
“No puede ser alguien que ‘muera’ con los viejos, ni que se ’case’ con los jóvenes. Hay muchos ejemplos de lo que puede pasar cuando se acelera o se retarda demasiado un proceso de ese tipo”, valoró Campos.