Deportes

Costa Rica asegura un lugar entre las leyendas

Actualizado el 30 de junio de 2014 a las 12:00 am

La fascinante historia tica y sus cuartos de final recuerda grandes gestas mundialistas

Deportes

Costa Rica asegura un lugar entre las leyendas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Costa Rica ingresó a las páginas doradas de las revelaciones mundialistas, no sin antes pasar por el sufrimiento de los penales. | CARLOS BORBÓN

En un futuro, no muy lejano, los niños revisarán la historia de los mundiales y entre páginas de leyendas, encontrarán grabado el andar de esta Selección de Jorge Luis Pinto. Los estudiosos del balompié discutirán cuál revelación fue mayor, si la de Corea del Norte en 1966, la agraviada Argelia en 1982 o la Camerún que elevó la promesa del fútbol africano, en 1990.

Seguramente, no faltará quien rememore a aquella humilde Costa Rica en el mágico verano italiano del 90.

El batacazo de la Sele en Brasil 2014 ya quedó estampada ahí, entre leyendas de asombro, orgullo y admiración. Lo está casi desde los triunfos ante Uruguay e Italia.

Podemos ver al futuro con ilusión y la garantía de que nunca más algo será impensable, ni mucho menos imposible para la Tricolor.

También, es momento de revisar las historias de aquellos equipos que sorprendieron en alguna Copa del Mundo y que pasó con su fútbol. ¿Deslumbrar al orbe en un torneo garantiza un desarrollo en el balompié de una nación?

La respuesta es no. Tarea para los dirigentes ticos, que la alegría no sea efímera y se pueda utilizar el éxito labrado por Pinto y sus pupilos para dar el siguiente paso y que el deporte predilecto del país crezca, cimentado en una leyenda que va por los cuartos de final y sigue.

Flores de un día. La primera gran revelación que se vio en un Mundial fue la Corea del Norte que derrotó a Italia en el lejano 1966.

La primera selección no europea ni americana que fue protagonista en una copa no llegó a más. Le tomó 44 años volver a la gran cita del fútbol y tampoco se consolidó como gigante de su región.

Argelia, en 1982, sorprendió en su debut mundialista al derrotar a Alemania Occidental, el campeón europeo del momento. Pero los germanos se aliaron con Austria para, en uno de los pasajes más bochornosos de la Copa, evitar que los africanos avanzaran a la siguiente fase del certamen.

La generación dorada argelina fue una flor en el desierto. Apenas alcanzó para clasificar a otro Mundial, el de 1986.

Camerún, en Italia 1990, derrotó a la Argentina de Maradona y llegó hasta cuartos.

Mas, los Leones Indomables no volvieron a superar una fase de grupos y quedaron muy lejos de alcanzar aquellas atrevidas predicciones de que algún día África dominaría el planeta fútbol.

Las revelaciones más recientes fueron Senegal y Turquía, en el 2002. Costa Rica falló en detener a los turcos en la fase de grupos y éstos tomaron un envión que los llevó hasta el tercer puesto del torneo.

Senegal vio como la mayoría de sus seleccionados encontraron casa en equipos ingleses y el portero turco Rüstü Reçber eventualmente llegó al Barcelona. Pero, hasta ahí. Ni los africanos ni Turquía volvieron a un Mundial.

Así de grande es la responsabilidad de quienes dirigen el destino del balompié tico: evitar que Costa Rica también sea flor de un día.

  • Comparta este artículo
Deportes

Costa Rica asegura un lugar entre las leyendas

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota