Especialistas del Hospital Nacional de Niños (HNN) y de la fundación estadounidense Mending Kids realizaron ocho intervenciones a adolescentes y preadolescentes que tenían problemas de estrechez de venas y arterias. Esta situación hacía que se les dificultara la respiración y el realizar actividades cotidianas, como correr, subir escaleras o hacer deporte.
"Algunos de ellos sí nacen con esta situación de vasos muy delgados, otros, han recibido otras intervenciones posteriores y solo necesitábamos abrir un poco la delgadez de la arteria para que la sangre fluyera mejor y le permitiera hacer sus actividades", comentó Lydiana Ávila, jefa del Departamente de Meidicina del HNN.
El procedimiento es parte de las técnicas de cardiología intervencional, que se caracterizan porque no se requiere una cirugía a corazón abierto para tratar el problema. En este caso, el proceso se llama cateterismo, consiste en introducir, por la arteria de la pierna que va directo al corazón, un catéter (dispositivo similar a una manguera). A través del catéter se introduce un tubo diminuto llamado "stent", que abrirá la arteria y permitirá el paso normal de la sangre.

