Por: Monserrath Vargas L. 10 noviembre, 2016

Para algunos era la primera vez que visitaban San José, para otros era la cuarta, quinta o sexta ocasión en la que presentaban un proyecto en la Feria Nacional de Ciencia y Tecnología, lo cierto es que la emoción y los nervios de niños y jóvenes eran compartidos en las instalaciones deportivas de la Universidad de Costa Rica (UCR).

La fiesta científica que se celebró ahí, este jueves 10 de noviembre, exhibía 150 proyectos, desde aquellos que explicaban cómo las hojas de una planta pueden convertirse en tejidos fuertes para trenzar un bolso artesanal, hasta los que demostraban la efectividad del yogurt natural para conservar carne durante más tiempo; o bien, la creación de dispositivos sofisticados para hacer más confortable la conducción de un vehículo a quienes usan prótesis en sus piernas.

Miriam Bejarano, Ligia Bejarano, Ruth Carrera y Francisca Bejarano visitan San José y participan en la feria de ciencia y tecnología por primera vez.
Miriam Bejarano, Ligia Bejarano, Ruth Carrera y Francisca Bejarano visitan San José y participan en la feria de ciencia y tecnología por primera vez.
Primera vez

Las niñas Ruth Carrera y Ligia Bejarano, ambas de 10 años y provenientes de zona indígena (escuela Alto de Comte, al sur del país) participaron por primera ocasión de la feria, con el proyecto "Extracción de fibras naturales para confeccionar bolsas artesanales".

Las pequeñas demostraron cuál es el proceso que se debe seguir para extraer fibras de diversas plantas como la de pita. Debido a que esta hoja tiene espinas, Ligia Bejarano aseguró que hay que sacarlas primero, para evitar hacerse daño.

Luego, de la hoja de la planta se van sacando hilos y de estos se obtiene la fibra que deberá ser tendida al sol durante tres días, posteriormente, se podrá utilizar para trenzar y hacer creaciones y según Ruth Carrera, hasta se puede teñir de amarillo, utilizando jengibre.

La emoción de las niñas al venir a San José por primera vez, era tan solo superada por la de sus madres Francisca Bejarano y Miriam Bejarano, quienes sentadas frente al puesto de sus hijas, vigilaban a las pequeñas.

"Yo me siento muy contenta de verlas a ellas participando. De lo que les hemos enseñado han aprendido mucho sobre hacer bolsos. Espero que ellas ganen", comentó Miriam Bejarano.

Mientras que Francisca Bejarano aseguró: "Doy gracias por todo lo que hicieron para poder venir aquí y conocer con las güilas (...) Deseo que para que estén en el colegio (en el futuro) tengan experiencia de venir acá de nuevo".

Eugenia Vargas, de 12 años demostró que el yogurt natural ayuda a preservar las carnes.
Eugenia Vargas, de 12 años demostró que el yogurt natural ayuda a preservar las carnes.
'Veterana'

Eugenia Vargas Siles, del centro educativo Saint Spirit School, presentó el proyecto: "Preservantes naturales, los ácidos lácticos y su beneficio en la conservación de productos cárnicos".

La niña comprobó que el yogurt natural sirve para preservar las carnes "ya que este reduce el PH del tejido animal y se hidrogena el tejido de la carne, de esta manera actúa como un agente bactericida e impide que las bacterias entren y el proceso se retarda".

Eugenia probó con varios tipos de carne, tanto a temperatura ambiente como en refrigeración. "Para las pruebas de temperatura ambiente tomaba dos trozos de carne de res, uno tenía yogurt natural y otro no. En refrigeración utilizaba uno con yogurt y otro sin yogurt en un lapso de 1 a 10 días".

Esta es la quinta ocasión en que la niña de 12 años concursa en la feria científica y según ella, le gusta mucho. "Esta es una oportunidad que me encanta, porque puedo conocer personas y varias ideas todos los años. Con mis proyectos yo trato de informar a la gente, quiero que sean una nueva alternativa para ellos", concluyó.

Inspiración

La niña no es la única que quiere aportar para mejorar la vida de las demás personas en su entorno. Las jóvenes María Jesús Pérez y María Celeste Rojas, del Colegio Científico de San Ramón, idearon un sistema que facilita la experiencia de manejo para quienes han sido amputados.

La idea de crear el dispositivo surgió porque manejar un vehículo se torna, a veces, una experiencia complicada para las personas que tienen una prótesis, según relató María Celeste, pues su papá es una persona amputada.

"El dispositivo mide la presión que la persona va ejerciendo sobre el freno y emite una serie de alarmas, entre más sea la presión, más llamativas serán las alarmas", comentó María Jesús Pérez.

Las jóvenes utilizan luces LED, sonidos y motores que vibran, que se colocarían en el cuerpo del individuo para que este pueda tener noción de cuánto está frenando.

Juzgamiento

Nathalie Valencia, coordinadora del programa nacional de Ferias de Ciencia y Tecnología explicó que a la feria asisten jóvenes de 27 regiones educativas del país.

"Las temáticas varían, pero siempre tenemos una amplia representación en ciencias ambientales, biología, pues es parte del ADN del país. Pero también tenemos proyectos en el área de ingeniería y físico-química; los muchachos se abocan a resolver problemas de sus comunidades", aseguró Valencia.

La premiación de los proyectos ganadores se efectuará el viernes 11 de noviembre a las 9 a. m. en las instalaciones deportivas de la UCR.

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