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Aquellos tangos de los años 40

Uno de los testigos de la época de oro de aquel ritmo argentino en la música de Costa Rica.

En 1937 se celebraba la cita final de un certamen de cantantes aficionados, realizado en el hoy desaparecido Cine Capitolio, en el sur de San José. Entonces, Guillermo Sancho, con solo 15 años, pidió cantar sin el acompañamiento de las guitarras para valerse solo de su voz.

Ese recurso funcionó, y el joven talento se obtuvo el primer lugar, cuyo premio fueron paquetes de cigarrillos y algunas botellas de licor. En realidad, el premio era lo de menos; lo importante es que entonces se inició la carrera de un vocalista de tangos y boleros que haría época en Costa Rica.

Antes de la Segunda Guerra Mundial, el tango estaba arraigado en el país. En junio de 1935, Carlos Gardel había fallecido trágicamente en Medellín (Colombia), y las orquestas típicas argentinas se paseaban por el mundo con irrepetible suceso.

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