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EDITORIAL

Empleo, desempleo y subempleo

Actualizado el 25 de marzo de 2013 a las 12:00 am

A pesar del crecimiento del producto interno bruto (PIB), la tasa de desempleo abierto se mantiene elevada, cercana al 10%, y el número de desocupados es de 214.101

Costa Rica, al igual que otros países, ha estado experimentando cambios tecnológicos y productivos capaces de afectar la fuerza laboral. Es preciso estudiarlos

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La situación laboral en Costa Rica se ha estancado. Aunque los niveles de empleo han crecido, al igual que la fuerza laboral, el desempleo se mantiene prácticamente inalterado, y el subempleo más bien se ha incrementado. Eso debería llamar a una reflexión general y búsqueda de soluciones. El objetivo debe ser reducir el desempleo en todas las categorías pues, de todas las calamidades sociales, esa es, quizás, la más agobiante.

De conformidad con la última encuesta continua de empleo realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la fuerza de trabajo aumentó en el cuarto trimestre del 2012 en 71.437 personas con respecto al mismo trimestre del 2011 (variación interanual), pero los ocupados aumentaron ligeramente más, pues 77.600 hombres y mujeres mayores de 15 años lograron ubicarse en el mercado laboral. Como consecuencia, el desempleo abierto descendió en 6.163 personas, también levemente, para ubicarse en un 9,8% de la fuerza laboral.

Un año atrás, ese porcentaje era del 10%.

Según el INEC, la variación interanual no es estadísticamente significativa pues el índice de desempleo actual alcanza niveles cercanos al porcentaje inicial. En otros términos, a pesar del crecimiento del producto interno bruto (PIB) de un 5% en ese mismo periodo, la tasa de desempleo abierto se mantiene elevada, cercana al 10%, y el número de desocupados es de 214.101 personas. De ellos, a las mujeres les ha tocado la peor parte pues representan un porcentaje mayor de los desempleados. Por otra parte, tanto hombres como mujeres con baja escolaridad integran la mayoría de desempleados. Algo se debe hacer para cambiar esa situación.

Mejorar la educación, obviamente, ha sido –y es– una de las típicas respuestas a mediano y largo plazo. Pero es menos efectiva para solucionar la coyuntura actual.

El otro problema reflejado por la encuesta es que, si bien el desempleo abierto ha mejorado levemente (0,2%), el subempleo se ha deteriorado visiblemente. Durante ese periodo, pasó de un 9% de la fuerza laboral en el último trimestre del 2011, a un 12,4% un año después. Y ese incremento también es preocupante.

El trabajador afectado por el subempleo se define como aquel cuya jornada laboral es menor de 40 horas por semana, por lo que está parcialmente desocupado. Otra forma de verlo es que todos ellos perciben ingresos inferiores a su potencial, y se desperdicia esa parte de la fuerza laboral, que aporta menos a la generación del producto nacional. La economía pierde en términos de bienes y servicios no producidos, y la sociedad también al tener un menor ingreso disponible para satisfacer necesidades de la colectividad. En el caso de las personas de menores ingresos, sobre todo aquellos con familias numerosas, la situación puede ser crítica e imponer nuevas demandas asistenciales al Estado.

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Eso nos lleva a plantear un tema recurrente: ¿Por qué no se están generando suficientes puestos de trabajo de tiempo completo si la economía crece a un ritmo superior al promedio histórico? ¿Se han producido cambios estructurales que explican el estancamiento del desempleo e incremento del subempleo? En nuestro editorial del 23 de julio del año pasado sugerimos que el Ministerio de Planificación analizara los cambios estructurales ocurridos en nuestra economía para saber si la fuerza laboral, con sus limitaciones educativas y productividad actual, está suficientemente capacitada para enfrentar los retos, y aportar las respectivas recomendaciones.

Hoy agregamos que Costa Rica, al igual que otros países, ha estado experimentando cambios tecnológicos y productivos capaces de afectar la fuerza laboral, pero, en el caso nuestro, se han producido desfases entre la fuerza laboral actual y los nuevos requerimientos empresariales, por lo que probablemente resulte necesario educar o reeducar de otra forma a la fuerza laboral. En otros países de la región, por contraste, el desempleo se está reduciendo, según detalla la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En Latinoamérica, la tasa promedio de desempleo cayó a sus niveles más bajos en el 2012, según la OIT, cuando se redujo al 6,4% de la fuerza laboral, y las expectativas son de una reducción adicional en el 2013 para llevarla a solamente un 6,2% de la fuerza laboral. Ese porcentaje se ubica por debajo del desempleo costarricense, ya sea que se mida con base en la encuesta continua de empleo trimestral (9,8%) o el sondeo anual (7,8%). ¿Por qué otros países similares al nuestro sí han podido enfrentar exitosamente el desempleo, y nosotros no? La respuesta del Ministerio de Planificación, desafortunadamente, aún la estamos esperando.

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